Menú principal

Sábado, 19 Agosto 2017

Follow us

Proyecto de Reforma Fiscal Integral

I.          INTRODUCCIÓN

La República Dominicana se encuentra en una situación fiscal muy frágil y las finanzas públicas parece que se encaminan a la insostenibilidad en el mediano plazo. La posición financiera que se encuentra el sector público se debe a un gasto público que se ha incrementado en mayor magnitud que los ingresos fiscales y a pasivos en el BCRD que implican un costo a ser cubierto por la política fiscal, en última instancia.  Los esfuerzos para generar mayores ingresos fiscales han sido obvios en la década pasada.  Durante los últimos nueve años se han aplicado seis reformas fiscales, que en el caso de nuestro país implican nuevos impuestos y/o incrementos de tasas impositivas; en promedio, una reforma fiscal cada año y medio.  Sin embargo, no ha sido suficiente todas las medidas e incrementos de impuestos para financiar un gasto público cada vez mayor.

Para financiar los déficits fiscal y cuasi-fiscal se ha incurrido en mayor recaudaciones por incremento de impuestos y mayor endeudamiento público. Cambios constantes al sistema impositivo crean incertidumbre en el cálculo económico de los emprendedores, desincentivan la inversión, producción y la creación de empleos formales en la economía. La complejidad del sistema impositivo actual con diversos impuestos y altas tasas incentiva la evasión fiscal y la economía informal.  Además, leyes de incentivos a través de exenciones fiscales a ciertos sectores crean distorsiones en la asignación recursos escasos en la economía.  Por otro lado, existen leyes que imponen montos de gastos referenciados al PIB que hacen la política fiscal rígida del lado del gasto público; estas leyes deben ser modificadas.  El gasto público debe reducirse, la calidad del gasto debe mejorarse y deben priorizarse los proyectos a ser financiados por el Estado. 

Por las razones expuestas anteriormente, CREES inició los trabajos de investigación para la ejecución del proyecto “Reforma Fiscal Integral”.  El trabajo a realizarse incluye análisis exhaustivos del sistema impositivo, ingresos fiscales, gasto público y la deuda pública.

 

II.        OBJETIVOS

Los objetivos principales del proyecto de Reforma Fiscal Integral son:

  1. Analizar y estudiar el sistema impositivo de la República Dominicana que incluya la incidencia de los impuestos, el costo de cumplir con las obligaciones y los incentivos que generan con respecto a las actividades económicas;
  1. Analizar y estudiar el gasto público, incluyendo el nivel y la estructura del gasto, el destino de los recursos que se obtienen del sector privado para financiar las actividades del sector público y la incidencia del gasto público;
  1. Analizar la deuda del sector público consolidado y su costo en el mediano y largo plazos, donde se tomen en cuenta la deuda del Sector Público No-Financiero y de las instituciones financieras del sector público (deuda cuasi-fiscal);
  1. Proponer un sistema impositivo moderno que estimule las actividades económicas formales para crear más riquezas;
  1. Proponer medidas específicas para introducir austeridad en el aparato estatal, priorizando y racionalizando el gasto público;
  1. Proponer políticas públicas que tiendan a reducir la evasión fiscal y la informalidad en la economía dominicana;
  1. Hacer la política fiscal sostenible, corrigiendo los déficit fiscal y cuasi-fiscal, que distorsionan la asignación de recursos escasos;
  1. Promover el diálogo público-privado, organizar conferencias-talleres y participar en medios de comunicación para diseminar las informaciones contenidas en el proyecto reforma fiscal integral.

 

III.       PRINCIPIOS BÁSICOS

CREES trabajará para que en su propuesta de Reforma Fiscal Integral se contemplen los siguientes principios:

  1. Sencillez.  Los contribuyentes deben entender cuáles impuestos están pagando y los requerimientos para cumplir con las leyes impositivas deben ser fácilmente entendibles por todos y su cumplimiento de bajo costo. Un sistema sencillo, con pocos tributos y de amplia base es más efectivo que un sistema complejo y tortuoso, con el que la mayoría de personas físicas y jurídicas no entienden.
  2. Estabilidad.  El sistema impositivo debe ser estable y confiable año tras año, generación tras generación.  Los cambios constantes al sistema impositivo lo hacen más complicado y costoso para administrar.  Además, leyes impositivas estables y confiables reduce las incertidumbres sobre el futuro, que implica mejor planificación de agentes privados, mayor inversión y crecimiento económico más vigoroso.
  3. Neutralidad.  El sistema impositivo no debe recaer sobre un sector económico sobre otro, ni sobre una clase de individuos sobre otros.  Esto crea distorsiones en la asignación de recursos escasos en la economía, en beneficio de unos sobre otros.  La política social debe aplicarse por el lado del gasto y no del ingreso.
  4. Transparencia.   El costo de las actividades que desarrolla el Estado y de los impuestos que se pagan deben ser transparentes.  En la actualidad, los contribuyentes pagan una serie impuestos explícitos, subsidios y costos ocultos que ni siquiera saben que están pagando.  Además, el gasto público se realiza de una manera discrecional y los contribuyentes no saben dónde se destina.
  5. Crecimiento económico.  El sistema impositivo debe ser conducente al ahorro, el consumo, el emprendimiento, la inversión, la producción y la creación de más y mejores puestos de trabajos productivos formales.  Múltiples impuestos y altas tasas impositivas tienen efectos negativos sobre los incentivos de los agentes económicos y disminuye el potencial económico de un país.
  6. Austeridad. El objetivo de todo sistema impositivo es financiar las actividades del Estado.  Las recaudaciones deberán financiar un gasto público moderado, sin gastos superfluos y en actividades que realmente se justifiquen.  Esto implica un análisis minucioso de las actividades y estructura organizacional del sector público para ajustarlo a las necesidades reales y no a intereses políticos.

 

Una reforma con estas características garantizarían crecimiento económico e ingresos fiscales sostenibles en el tiempo; otro parche fiscal limitaría la actividad económica, provocaría mayor informalidad y sólo podría generar mayores ingresos fiscales en el muy corto plazo. Con el fin de crear condiciones propicias mejorar las condiciones económicas de las mayorías, la Reforma Fiscal Integral que proponemos debe ser sólo una parte de un conjunto de reformas estructurales que debe implantarse en la República Dominicana para un futuro más promisorio.  Las demás reformas que deben ir acompañada de la Reforma Fiscal Integral son:

  1. Imperio de la ley: cumplir y hacer cumplir las leyes es primordial para una auténtica cohesión social y es el fundamento de toda sociedad que progresa.
  2. Reforma en el sector energético: debe incluir reformas en el sector eléctrico y el mercado de hidrocarburos debido a altos costos que asume la economía dominicana.
  3. Reforma en el mercado laboral: los costos laborales en el país son elevados, lo que implica mayor desempleo e informalidad en el mercado laboral.
  4. Privatización de empresas y activos del Estado: la situación fiscal y la posición financiera del BCRD deben solventarse.
  5. Reforma en el sector transporte: el costo de transporte interno de cargas e intra-urbano son muy costosos y de mala calidad, lo que impone alto costo a la economía.
  6. Reforma en el sistema de educación pública: el retorno de la inversión en educación del Estado es muy baja y esto implica menor productividad e ingresos de los dominicanos.
  7. Reforma en salud pública: los servicios de salud todavía son precarios y el costo económico es alto por menor productividad de los dominicanos.
  8. Reforma al sistema de registros para empresas: los procedimientos para un emprendedor formalizar una empresa toma tiempo y dinero por los procedimientos burocráticos existentes.

 

IV.        CONCLUSIONES

La República Dominicana tiene tareas pendientes para mejorar las condiciones de vida de las mayorías.  Lamentablemente, la historia nos enseña que sólo a raíz de crisis es que se aplican cambios importantes para corregir distorsiones y reducir el costo en la economía dominicana.  Con un nuevo Presidente de la República a tomar posesión el próximo 16 de agosto se presenta una gran oportunidad para impulsar un conjunto de reformas estructurales para eliminar distorsiones en la economía dominicana y promover la actividad económica.  Esperamos que se puedan llevar a cabo estas reformas bajo un ambiente económico ordenado y no como consecuencia de un entorno económico inestable.

 

 
 

Menú principal

© CREES 2015, Todos los derechos reservados. Av. Sarasota # 18 Edificio Pedro Rodríguez Villacañas, 3er Piso. Santo Domingo, República DominicanaDentsu Dominicana