{"id":18089,"date":"2013-02-14T19:45:09","date_gmt":"2013-02-14T19:45:09","guid":{"rendered":"https:\/\/crees.org.do\/manifiesto-del-16-de-enero-de-1844\/"},"modified":"2021-08-10T21:07:11","modified_gmt":"2021-08-10T21:07:11","slug":"manifiesto-del-16-de-enero-de-1844","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089","title":{"rendered":"Manifiesto del 16 de Enero de 1844"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: rgb(105, 105, 105); font-size: 12px; font-family: verdana, geneva, sans-serif; text-align: justify;\">Autor: Ernesto Selman<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">Por su vigencia actual, la fecha de publicaci\u00f3n de nuestro Newsletter y por conmemorarse en este mes de enero el bicentenario del natalicio de Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria, CREES ha decidido incluir entre sus publicaciones el Manifiesto Trinitario del 16 de enero de 1844. &nbsp;Este Manifiesto representa la &ldquo;Declaraci\u00f3n de Independencia&rdquo; de la Rep\u00fablica Dominicana, que contiene ideales y principios liberales de car\u00e1cter universal.&nbsp; De esta forma, el Manifiesto del 16 de Enero de 1844 tiene relevancia en la actualidad, debido a que en Am\u00e9rica Latina se han establecido reg\u00edmenes autocr\u00e1ticos y otros que aparentan democr\u00e1ticos que limitan las libertades individuales de los ciudadanos de muchos de los pa\u00edses de la regi\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">A diferencia de los dem\u00e1s pa\u00edses que obtuvieron su independencia en el siglo XIX en toda la regi\u00f3n, la Rep\u00fablica Dominicana no se independiz\u00f3 de su colonizador, sino del segundo Estado independiente que se estableci\u00f3 en el Hemisferio Occidental.&nbsp; Este documento debe leerse en su contexto hist\u00f3rico y la publicaci\u00f3n del mismo por parte de CREES no implica que est\u00e9 dirigido a la dictadura que afectaba la parte oriental de la Isla &nbsp;de Santo Domingo en ese momento.&nbsp; En este sentido, el prop\u00f3sito es resaltar los principios e ideales liberales que se desprenden del documento que dio lugar al movimiento independentista que se origin\u00f3 el 27 de febrero de 1844.&nbsp; De esta forma, el Manifiesto del 16 de Enero de 1844 representa una defensa a ultranza de los derechos sobre la vida, la libertad y propiedades individuales. &nbsp;En ning\u00fan caso la publicaci\u00f3n de este Manifiesto debe interpretarse como una posici\u00f3n de la instituci\u00f3n en cuanto al tema geopol\u00edtico ni migratorio, que muchas veces se debate acaloradamente. &nbsp;Dentro de los ideales trinitarios que son evidentes en este Manifiesto, se encuentran impl\u00edcitos los conceptos b\u00e1sicos de la libertad econ\u00f3mica, cuya promoci\u00f3n es parte de los objetivos de CREES, seg\u00fan sus estatutos.&nbsp; Publicamos el Manifiesto de manera \u00edntegra con \u00e9nfasis a\u00f1adido en algunas ideas del ideario trinitario, que por su relevancia decidimos resaltar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>&quot;Manifiesto de los habitantes de la parte Este de la isla, antes Espa\u00f1ola o&nbsp;de Santo Domingo, sobre las causas de su separaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Haitiana.&quot;<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La defensa y el respeto debidos a la opini\u00f3n de todos los hombres y a la de las naciones civilizadas imponen a un pa\u00eds unido a otro y deseoso de retomar y reivindicar sus derechos rompiendo sus lazos pol\u00edticos, que declare con franqueza y buena fe los motivos que lo inducen a dar ese paso, a fin de que no se piense que lo ha impulsado un esp\u00edritu de curiosidad y de ambici\u00f3n. Creemos haber demostrado con nuestra heroica constancia que deben soportarse los males de un gobierno mientras nos parezcan soportables, siendo mejor eso que hacer justicia o sustraernos a los mismos. <strong>Pero cuando una larga serie de injusticias, de violencias y de vej\u00e1menes acaba por probar la intenci\u00f3n de reducirlo todo a la desesperaci\u00f3n y a la m\u00e1s absoluta tiran\u00eda, es entonces un sagrado derecho para los pueblos y aun un deber, sacudir el yugo de semejante gobierno y proveer nuevas garant\u00edas que les aseguren su estabilidad y su prosperidad futura.<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>Por el hecho de que los hombres no se han reunido en sociedad sino con el objeto de trabajar en su conservaci\u00f3n, que han recibido de la Naturaleza el derecho de proponer los medios y de buscarlos a fin de obtener ese resultado, por esa misma raz\u00f3n, semejantes principios los autorizan a ponerse en guardia, a precaverse de todo lo que puede privarlos de tal derecho, cuando la sociedad se halla amenazada.<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esa es la raz\u00f3n por la cual los habitantes de la parte del Este de la isla, antes Espa\u00f1ola o de Santo Domingo, vali\u00e9ndose de sus derechos, impulsados como lo fueron por veintid\u00f3s a\u00f1os de opresi\u00f3n y oyendo de todas partes las lamentaciones de la patria, han tomado la firme resoluci\u00f3n de separarse para siempre de la Rep\u00fablica haitiana y de constituir un Estado libre y soberano.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hace veintid\u00f3s a\u00f1os que el pueblo dominicano, por una fatalidad de la suerte, sufre la m\u00e1s infame opresi\u00f3n: ya sea que ese estado de degradaci\u00f3n haya dependido de su verdadero inter\u00e9s, ya sea que se haya dejado arrastrar por el torrente de las pasiones individuales, el hecho es que se le ha impuesto un yugo m\u00e1s pesado y m\u00e1s degradante que el de la antigua metr\u00f3poli,<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hace veintid\u00f3s a\u00f1os que el pueblo, privado de todos sus derechos, se ha visto violentamente despojado de todos los beneficios en los cuales hubiera debido participar si se lo hubiese considerado parte integrante de la Rep\u00fablica. Y poco falt\u00f3 para que se le quitara hasta el deseo de sustraerse a tan humillante esclavitud&#8230; Cuando en febrero de 1822, la parte oriental de la isla, cediendo tan s\u00f3lo a la fuerza de las circunstancias, acept\u00f3 recibir el ej\u00e9rcito del general Boyer que, como amigo, fue m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de una y otra parte, los espa\u00f1oles dominicanos no pudieron creer que, con tan disimulada perfidia, hubiera podido faltar a las promesas que le sirvieron de pretexto para ocupar el pa\u00eds y sin las cuales hubiese debido vencer muchas dificultades y hasta caminar sobre nuestros cad\u00e1veres, si la suerte lo hubiese favorecido.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No hubo un solo dominicano que no le recibiera entonces sin demostraciones de simpat\u00eda. Por doquier donde pasaba, el pueblo sal\u00eda a su encuentro; cre\u00eda encontrar en el hombre que acababa de recibir en el Norte el t\u00edtulo de pacificador, la protecci\u00f3n que le hab\u00eda sido prometida de una manera tan hip\u00f3crita; pero muy pronto, mirando a trav\u00e9s del velo que escond\u00eda sus perniciosas intenciones, se descubri\u00f3 que se hab\u00eda entregado el pa\u00eds a su opresor, &iexcl;a un tirano feroz!&#8230;<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con \u00e9l entr\u00f3 en Santo Domingo la mara\u00f1a de todos los vicios y de todos los des\u00f3rdenes, la perfidia, la delaci\u00f3n, la divisi\u00f3n, la calumnia, la violencia, la usurpaci\u00f3n y los odios personales, desconocidos hasta entonces en el alma de ese pueblo bondadoso&#8230;<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sus decretos y sus disposiciones fueron los principios de la discordia y la se\u00f1al de la destrucci\u00f3n. Por medio de su sistema maquiav\u00e9lico y que todo lo desorganizaba, oblig\u00f3 a las familias m\u00e1s respetables a emigrar,&nbsp; y con ellas desaparecieron de la tierra los talentos, las riquezas, el comercio y la agricultura. Alej\u00f3 de su consejo y de los principales empleos a los hombres que hubieran podido defender los derechos de sus conciudadanos, proponer un remedio a sus males y hacer conocer las verdaderas necesidades del pa\u00eds. Menospreciando todos los principios del derecho p\u00fablico y de gentes, redujo a muchas familias a la miseria y a la indigencia, quit\u00e1ndoles sus propiedades para reunirlas al dominio de la Rep\u00fablica, darlas a individuos de la parte occidental o venderlas a vil precio a los mismos. Desol\u00f3 la campi\u00f1a y destruy\u00f3 la agricultura y el comercio. Despoj\u00f3 las iglesias de sus riquezas, maltrat\u00f3 y humill\u00f3 a los ministros de la religi\u00f3n, los priv\u00f3 de sus rentas y de sus derechos y, con su negligencia, dej\u00f3 que cayeran en ruinas los edificios p\u00fablicos para que sus lugartenientes se aprovecharan de los destrozos y pudiesen de tal suerte satisfacer la avaricia que tra\u00edan consigo desde el occidente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; M\u00e1s tarde, con el objeto de dar a esas injusticias las apariencias de la legalidad, emiti\u00f3 una ley para que se incorporaran al dominio del Estado los bienes de los ausentes, cuyos hermanos y parientes se hallan hasta hoy en la m\u00e1s horrible miseria. Tales medidas no satisfac\u00edan su avaricia. Puso tambi\u00e9n su mano sacr\u00edlega en las propiedades de los hijos del Este y autoriz\u00f3 con la ley del 8 de julio de 1824 el latrocinio y el fraude. Prohibi\u00f3 la comunidad de las tierras comunales que, en virtud de convenciones y para la utilidad y las necesidades familiares hab\u00eda subsistido desde el descubrimiento de la isla, y eso con el \u00fanico fin de que el Estado sacara provecho. Con esa medida, acab\u00f3 por arruinar los hatos y empobrecer a muchos padres de familia; pero a \u00e9l poco lo importaba arruinarlo y destruirlo todo&#8230;<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tal era la finalidad de su insaciable avaricia.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dotado de gran imaginaci\u00f3n para llevar a cabo la obra de nuestra ruina y reducirlo todo a la nada, imagin\u00f3 un sistema monetario que redujo insensible y gradualmente a las familias, los empleados, los comerciantes y la mayor\u00eda de los habitantes a la m\u00e1s negra miseria. Es con tal criterio y la influencia de su pol\u00edtica infernal que el gobierno haitiano propag\u00f3 sus principios corruptores. Desencaden\u00f3 pasiones, suscit\u00f3 esp\u00edritu partidario, forj\u00f3 planes destructores, estableci\u00f3 el espionaje e introdujo la ciza\u00f1a y la discordia aun en los hogares dom\u00e9sticos&#8230; Si un espa\u00f1ol se atrev\u00eda a hablar contra la opresi\u00f3n y la tiran\u00eda, era denunciado como sospechoso, se lo encerraba en un calabozo y muchos padec\u00edan aun el suplicio para espantar a los dem\u00e1s y hacer morir, conjuntamente con ellos, los sentimientos heredados de nuestros padres. Atormentada y perseguida, la patria no hall\u00f3 otro refugio contra la tiran\u00eda que en la intimidad de una juventud afligida y en algunas almas nobles y puras que supieron concentrar sus principios sagrados para relegar la propaganda a tiempos m\u00e1s favorables y devolver la energ\u00eda a quienes estaban abatidos y estupefactos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los veinti\u00fan a\u00f1os de la administraci\u00f3n corruptora de Boyer se deslizaron de tal suerte y, durante los mismos, los habitantes de la parte oriental experimentaron toda clase de privaciones, verdaderamente innumerables. Trat\u00f3 a esos habitantes con m\u00e1s rigor que a un pueblo conquistado por la fuerza. Los persigui\u00f3 y les sac\u00f3 lo que pod\u00eda satisfacer su avaricia y la de los suyos. <strong>En nombre de la libertad, los redujo al estado de servidumbre<\/strong>. <strong>Los oblig\u00f3 a pagar una deuda que no hab\u00edan contra\u00eddo<\/strong>, exactamente como los habitantes de la parte occidental que se aprovecharon de los bienes extranjeros, mientras nos deben, por lo contrario, las riquezas que nos han usurpado o destinado al fin que m\u00e1s les conven\u00eda.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tal es el triste cuadro del estado de esa parte de la isla cuando el 27 de enero del a\u00f1o pasado, Les Cayes lanzaron en el Sur el grito de reforma. Los pueblos se sintieron en el acto como devorados por un fuego el\u00e9ctrico. Adhirieron a los principios de un Manifiesto del 1 de septiembre de 1842 y la parte oriental se jact\u00f3, pero en vano de que su porvenir ser\u00eda m\u00e1s dichoso, a tal punto se hallaban de buena fe.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El comandante Rivi\u00e9re fue nombrado jefe de ejecuci\u00f3n e int\u00e9rprete de la voluntad del pueblo soberano. Dict\u00f3 leyes seg\u00fan su capricho. Estableci\u00f3 un gobierno sin forma legal y donde no estaba inclu\u00eddo habitante alguno de esta parte que ya se hubiera pronunciado a favor de la revoluci\u00f3n. Recorri\u00f3 la isla y, en el departamento de Santiago, sin motivo legal record\u00f3 con pena la triste \u00e9poca de Toussaint Louverture y de Dessalines; llevaba consigo un monstruoso estado mayor que por doquier introduc\u00eda la desmoralizaci\u00f3n. Vendi\u00f3 los puestos, despoj\u00f3 las iglesias, destruy\u00f3 las elecciones hechas por los habitantes para tener representantes que defendieran sus derechos, y eso para dejar permanentemente esa parte de la isla en la miseria y en el mismo estado y para conseguir partidarios que lo elevaran a la presidencia, aunque sin mandato especial de sus comitentes. As\u00ed fue. Amenaz\u00f3 la Asamblea constituyente y a ra\u00edz de extra\u00f1as comunicaciones hechas por \u00e9l al ej\u00e9rcito bajo sus \u00f3rdenes, result\u00f3 presidente de la Rep\u00fablica.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; So pretexto de que en esa parte de la isla se pensaba en una separaci\u00f3n del territorio a favor de Colombia, llen\u00f3 los calabozos de Puerto Pr\u00edncipe con los m\u00e1s ardientes ciudadanos de Santo Domingo, en cuyo coraz\u00f3n reinaba el amor a la patria y <strong>que tan s\u00f3lo aspiraban a una suerte m\u00e1s dichosa, la igualdad de derechos y el respeto de las personas y de las propiedades<\/strong>. Padres de familia se expatriaron de nuevo para librarse de las persecuciones que se les inflig\u00eda. Y cuando crey\u00f3 que sus designios se hab\u00edan realizado y que ten\u00eda asegurado el objeto que codiciaba, puso en libertad a los detenidos sin darles ni la menor satisfacci\u00f3n por los insultos y los perjuicios que hab\u00edan sufrido.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestra condici\u00f3n no ha cambiado ni en lo m\u00ednimo. <strong>Las mismas vejaciones y los mismos impuestos subsisten y han aumentado a\u00fan.<\/strong> <strong>El mismo sistema monetario sin garant\u00eda alguna prepara la ruina de los pueblos<\/strong>, y una Constituci\u00f3n mezquina que nunca har\u00e1 honor al pa\u00eds, todo eso ha puesto por doquier el sello de la ignominia priv\u00e1ndonos, con una verdadera burla del derecho natural, de la \u00fanica cosa espa\u00f1ola que nos quedaba: el idioma natal y ha puesto de lado nuestra venerable religi\u00f3n para que desaparezca de nuestros hogares. Y, en efecto, si esa religi\u00f3n del Estado, cuando era protegida, fue despreciada y vilipendiada conjuntamente con sus ministros, &iquest;qu\u00e9 ser\u00e1 ahora que se halla rodeada de sectarios y de enemigos?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La violaci\u00f3n de nuestros derechos, costumbres y privilegios y much\u00edsimas vejaciones nos han revelado nuestra esclavitud y nuestra decadencia y los principios jur\u00eddicos que rigen la vida de las naciones deciden la cuesti\u00f3n a favor de nuestra patria como la decidieron a favor de los Pa\u00edses Bajos contra Felipe II, en 1581.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En virtud de tales principios, &iquest;qui\u00e9n se atrever\u00e1 a repudiar la resoluci\u00f3n del pueblo de Les Cayes cuando se sublev\u00f3 contra Boyer y lo declar\u00f3 traidor de la patria?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iquest;Y qui\u00e9n se atrever\u00e1 a repudiar nuestra propia resoluci\u00f3n de declarar la parte oriental de la isla separada de la Rep\u00fablica de Hait\u00ed?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No tenemos obligaci\u00f3n alguna con respecto a quienes no nos dan los medios de cumplirla, ning\u00fan deber con aquellos que nos privan de nuestros derechos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si se consideraba la parte oriental incorporada voluntariamente a la Rep\u00fablica haitiana, deb\u00eda gozar de los mismos beneficios y de los mismos derechos de que gozan aquellos con quienes se hab\u00eda aliado, y si en virtud de esa uni\u00f3n est\u00e1bamos obligados a defender nuestra integridad, ella, por su parte, deb\u00eda procurarnos los medios de hacerlo; pero falt\u00f3 a eso violando nuestros derechos, y, por consiguiente, estamos libres de nuestra obligaci\u00f3n. Si se consideraba esa parte oriental sometida a la Rep\u00fablica, con m\u00e1s raz\u00f3n deb\u00eda gozar sin restricciones de todos los derechos y prerrogativas sobre los cuales hab\u00eda un convenio y que le fueron prometidos y, si no se realiza la \u00fanica y necesaria condici\u00f3n de su sometimiento, queda libre y enteramente desligada, y sus deberes, en lo que a ella se refiere, le imponen que provea por otros medios a su propia conservaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si consideramos esa Constituci\u00f3n con respecto a la de Hait\u00ed de 1816, veremos que, adem\u00e1s del caso singular de una Constituci\u00f3n dada a un pa\u00eds extranjero que no la necesitaba y no hab\u00eda nombrado a sus diputados para discutirla, hay tambi\u00e9n una escandalosa usurpaci\u00f3n, pues en aquella \u00e9poca los haitianos no ten\u00edan a\u00fan la posesi\u00f3n de esa parte, exactamente como ocurri\u00f3 con los franceses cuando fueron expulsados de la parte francesa: como no eran los propietarios, no pod\u00edan abandonarla a los haitianos. Por el tratado de Basilea, esa parte fue cedida a Francia y devuelta a Espa\u00f1a en ocasi\u00f3n de la paz de Par\u00eds, gracias a la cual fue sancionada la posesi\u00f3n que los espa\u00f1oles hicieron efectiva en 1809 y que continu\u00f3 hasta 1821, \u00e9poca en que dicha parte se separ\u00f3 de la metr\u00f3poli.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando, en 1816, los hijos de occidente revisaron su Constituci\u00f3n, esa parte no pertenec\u00eda ni a Hait\u00ed ni a Francia. En lo alto de las fortalezas flameaba la bandera espa\u00f1ola, gracias a un derecho indiscutible, y del hecho que los ind\u00edgenas llamaban Hait\u00ed a la isla de Santo Domingo no debe deducirse que la parte occidental, que fue la primera en constituirse en Estado soberano con el nombre de Rep\u00fablica de Hait\u00ed, tuviera el derecho de considerar la parte del Este u oriental como parte integral, cuando la una pertenec\u00eda a los franceses y la otra a los espa\u00f1oles. Lo cierto es, que si la parte oriental deb\u00eda pertenecer a Francia o a Espa\u00f1a y no a Hait\u00ed, pues si nos remontamos a los primeros a\u00f1os del descubrimiento del inmortal Col\u00f3n, nos damos cuenta de que los orientales tienen m\u00e1s derechos al dominio que los occidentales. Si, por \u00faltimo, se considera esa parte de la isla conquistada por la fuerza, es por la fuerza, si no hay otro modo, que se resolver\u00e1 la cuesti\u00f3n. Considerando los vej\u00e1menes y las violencias cometidos durante veintid\u00f3s a\u00f1os contra la parte anteriormente espa\u00f1ola, salta a la vista que ha sido reducida a la m\u00e1s extrema miseria y que se est\u00e1 llevando a cabo su ruina, por lo cual el deber de su propia conservaci\u00f3n y de su bienestar futuro la obliga sin m\u00e1s a asegurar con medios convenientes su seguridad, pues lo antedicho constituye un derecho (un pueblo que depende voluntariamente de otro pueblo con el objeto de aprovecharse de su protecci\u00f3n, queda libre de toda obligaci\u00f3n cuando dicha protecci\u00f3n le viene a faltar, o cuando eso ocurre por la impotencia del protector). Considerando que un pueblo obligado a obedecer a la fuerza y que le obedece hace bien, pero que si resiste cuando puede hacer mejor;&nbsp; considerando, por \u00faltimo, que dada la diferencia de las costumbres y la rivalidad existente entre los unos y los otros, nunca habr\u00e1 armon\u00eda ni perfecta uni\u00f3n, y como adem\u00e1s los pueblos de la parte anteriormente espa\u00f1ola de la isla de Santo Domingo comprobaron durante los veintid\u00f3s a\u00f1os de su agregaci\u00f3n a la Rep\u00fablica de Hait\u00ed que no pudieron obtener ventaja alguna, sino al contrario, que se arruinaron, empobrecieron y degradaron y que fueron tratados de la manera m\u00e1s vil y abyecta, han resuelto separarse para siempre de la Rep\u00fablica haitiana para proveer a su seguridad y a su conservaci\u00f3n, constituy\u00e9ndose, seg\u00fan los antiguos l\u00edmites, en Estado libre y soberano. <strong>Las leyes fundamentales de ese Estado garantizar\u00e1n el r\u00e9gimen democr\u00e1tico, asegurar\u00e1n la libertad de los ciudadanos aboliendo para siempre la esclavitud y establecer\u00e1n la igualdad de los derechos civiles y pol\u00edticos sin miramientos para con las distinciones de origen y nacimiento.<\/strong> <strong>Las propiedades ser\u00e1n inviolables y sagradas<\/strong>; la religi\u00f3n cat\u00f3lica, apost\u00f3lica y romana ser\u00e1, como religi\u00f3n del Estado, protegida en todo su esplendor. Pero nadie ser\u00e1 perseguido ni castigado por sus opiniones religiosas. <strong>La libertad de prensa ser\u00e1 protegida; la responsabilidad de los funcionarios p\u00fablicos quedar\u00e1 debidamente establecida; la confiscaci\u00f3n de bienes por cr\u00edmenes y delitos ser\u00e1 prohibida<\/strong>; la instrucci\u00f3n p\u00fablica ser\u00e1 estimulada y protegida a expensas del Estado; <strong>los derechos e impuestos ser\u00e1n reducidos al m\u00ednimum<\/strong>; habr\u00e1 un olvido total de los votos y de las opiniones pol\u00edticas emitidos hasta este d\u00eda, y eso mientras los individuos se adhieran de buena fe al nuevo sistema. Los grados y empleos militares ser\u00e1n conservados de acuerdo a las leyes que se establecer\u00e1n. La agricultura, el comercio, las ciencias y las artes ser\u00e1n igualmente fomentados y amparados. Lo mismo ocurrir\u00e1 con el estado de las personas nacidas en nuestra tierra o con el de los extranjeros que en ella querr\u00e1n vivir, en armon\u00eda con las leyes. Por \u00faltimo, emitiremos lo m\u00e1s pronto posible <strong>una moneda con garant\u00eda real y verdadera<\/strong>, sin que el p\u00fablico pierda nada sobre la que tiene con el sello de Hait\u00ed.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tal es la finalidad que nos proponemos en nuestra separaci\u00f3n, y estamos resueltos a dar al mundo entero el espect\u00e1culo de un pueblo que se sacrificar\u00e1 por la defensa de sus derechos y de un pa\u00eds que est\u00e1 dispuesto a reducirse a cenizas y escombros si sus opresores, que se jactan de ser libres y civilizados, persisten en su prop\u00f3sito de imponerle una condici\u00f3n que le parezca a\u00fan m\u00e1s dura que la muerte.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En vez de transmitir a nuestros y a la posteridad una esclavitud vergonzosa, nosotros, sobreponi\u00e9ndonos con firmeza y esperanza a los peligros, juramos solemnemente ante Dios y ante los hombres, que empu\u00f1aremos las armas para la defensa de nuestra libertad y de nuestros derechos. Confiamos, sin embargo, en la misericordia divina que nos proteger\u00e1 e inducir\u00e1 a nuestros adversarios a una reconciliaci\u00f3n justa y razonable para que se evite el derramamiento de sangre y las calamidades de una guerra espantosa que no provocaremos pero que ser\u00e1 una guerra de exterminio, si debiera producirse.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iexcl;Dominicanos! (comprendemos bajo esta denominaci\u00f3n a todos los hijos de la parte oriental y a quienes quisieran seguir nuestra suerte) el inter\u00e9s nacional nos llama a la uni\u00f3n. Con nuestra firme resoluci\u00f3n, mostr\u00e9monos los dignos defensores de la libertad; sacrifiquemos en los altares de la patria todo odio y toda personalidad; que el sentimiento del inter\u00e9s p\u00fablico sea el m\u00f3vil que nos dirige en la santa causa de la libertad y de la separaci\u00f3n. Con semejante separaci\u00f3n nada hacemos contra la prosperidad de la Rep\u00fablica occidental y favorecemos la nuestra.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestra causa es sagrada. No nos faltar\u00e1 ayuda, pues ya podemos contar con la que nos procura nuestra tierra, y, si fuera necesario, nos valdr\u00edamos del auxilio que los extranjeros pudieran procurarnos en semejante caso.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El territorio de la Rep\u00fablica Dominicana, estando dividido en cuatro provincias, esto es: Santo Domingo, Santiago o Cibao, Azua, desde el l\u00edmite hasta Ocoa, y Seybo, su gobierno se compondr\u00e1 de un cierto n\u00famero de miembros de cada una de esas provincias a fin de que participen de tal suerte y proporcionalmente a su soberan\u00eda.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El gobierno provisional se compondr\u00e1 de una Junta de once miembros elegidos en el mismo orden. Esa Junta tendr\u00e1 en su mano todos los poderes hasta que se redacte la Constituci\u00f3n del Estado. Determinar\u00e1 la manera a su juicio m\u00e1s conveniente para conservar la libertad adquirida y nombrar\u00e1, por fin, jefe supremo del ej\u00e9rcito, obligado a proteger nuestras fronteras, a uno de los m\u00e1s distinguidos patriotas, poniendo bajo sus \u00f3rdenes a los subalternos que le sean necesarios.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iexcl;Dominicanos! &iexcl;A la uni\u00f3n! Se presenta el momento m\u00e1s oportuno. De Neyba a Saman\u00e1 y de Azua a Montecristi las opiniones son un\u00e1nimes y no hay un solo dominicano que no grite con entusiasmo:&nbsp;Separaci\u00f3n, Dios, Patria y Libertad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif;\"><strong>Fuente: <\/strong>Archivo General de la Rep\u00fablica Dominicana.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p class=\"pvc_stats all \" data-element-id=\"18089\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> Vistas Totales&nbsp;6,422&nbsp;, Vistas Hoy&nbsp;14&nbsp;<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor: Ernesto Selman &nbsp; Por su vigencia actual, la fecha de publicaci\u00f3n de nuestro Newsletter y por conmemorarse en este mes de enero el bicentenario del natalicio de Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria, CREES ha decidido incluir entre sus publicaciones el Manifiesto Trinitario del 16 de enero de 1844. &nbsp;Este Manifiesto representa la&#8230;<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p class=\"pvc_stats all \" data-element-id=\"18089\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> Vistas Totales&nbsp;6,422&nbsp;, Vistas Hoy&nbsp;14&nbsp;<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22],"tags":[],"class_list":["post-18089","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v25.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Manifiesto del 16 de Enero de 1844 | CREES<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Manifiesto del 16 de Enero de 1844 | CREES\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Autor: Ernesto Selman &nbsp; Por su vigencia actual, la fecha de publicaci\u00f3n de nuestro Newsletter y por conmemorarse en este mes de enero el bicentenario del natalicio de Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria, CREES ha decidido incluir entre sus publicaciones el Manifiesto Trinitario del 16 de enero de 1844. &nbsp;Este Manifiesto representa la...\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"CREES\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/CREESRD\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2013-02-14T19:45:09+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-08-10T21:07:11+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/crees.org.do\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/crees-logo-1.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"244\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"71\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Crees\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@CREESRD\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@CREESRD\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Crees\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"21 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089\"},\"author\":{\"name\":\"Crees\",\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/#\/schema\/person\/e7f97cd94d7bf9cd0e0ce30acb7d56b8\"},\"headline\":\"Manifiesto del 16 de Enero de 1844\",\"datePublished\":\"2013-02-14T19:45:09+00:00\",\"dateModified\":\"2021-08-10T21:07:11+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089\"},\"wordCount\":4223,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/#organization\"},\"articleSection\":[\"Art\u00edculos\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089\",\"url\":\"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089\",\"name\":\"Manifiesto del 16 de Enero de 1844 | CREES\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/#website\"},\"datePublished\":\"2013-02-14T19:45:09+00:00\",\"dateModified\":\"2021-08-10T21:07:11+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/crees.org.do\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Manifiesto del 16 de Enero de 1844\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/#website\",\"url\":\"https:\/\/crees.org.do\/\",\"name\":\"CREES\",\"description\":\"Centro Regional de Estrategias Econ\u00f3micas Sostenibles\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/crees.org.do\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/#organization\",\"name\":\"CREES | Centro Regional de Estrategias Econ\u00f3micas Sostenibles\",\"url\":\"https:\/\/crees.org.do\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/crees.org.do\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/crees-logo-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/crees.org.do\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/crees-logo-1.jpg\",\"width\":244,\"height\":71,\"caption\":\"CREES | Centro Regional de Estrategias Econ\u00f3micas Sostenibles\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/CREESRD\/\",\"https:\/\/x.com\/CREESRD\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/#\/schema\/person\/e7f97cd94d7bf9cd0e0ce30acb7d56b8\",\"name\":\"Crees\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/crees.org.do\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/390ac8f0be5d9aa046152553e2dd7011b59a512d89c150f5e5f28bb8d9a0b165?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/390ac8f0be5d9aa046152553e2dd7011b59a512d89c150f5e5f28bb8d9a0b165?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Crees\"},\"url\":\"https:\/\/crees.org.do\/?author=2\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Manifiesto del 16 de Enero de 1844 | CREES","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Manifiesto del 16 de Enero de 1844 | CREES","og_description":"Autor: Ernesto Selman &nbsp; Por su vigencia actual, la fecha de publicaci\u00f3n de nuestro Newsletter y por conmemorarse en este mes de enero el bicentenario del natalicio de Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria, CREES ha decidido incluir entre sus publicaciones el Manifiesto Trinitario del 16 de enero de 1844. &nbsp;Este Manifiesto representa la...","og_url":"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089","og_site_name":"CREES","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/CREESRD\/","article_published_time":"2013-02-14T19:45:09+00:00","article_modified_time":"2021-08-10T21:07:11+00:00","og_image":[{"width":244,"height":71,"url":"https:\/\/crees.org.do\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/crees-logo-1.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Crees","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@CREESRD","twitter_site":"@CREESRD","twitter_misc":{"Escrito por":"Crees","Tiempo de lectura":"21 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089"},"author":{"name":"Crees","@id":"https:\/\/crees.org.do\/#\/schema\/person\/e7f97cd94d7bf9cd0e0ce30acb7d56b8"},"headline":"Manifiesto del 16 de Enero de 1844","datePublished":"2013-02-14T19:45:09+00:00","dateModified":"2021-08-10T21:07:11+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089"},"wordCount":4223,"publisher":{"@id":"https:\/\/crees.org.do\/#organization"},"articleSection":["Art\u00edculos"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089","url":"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089","name":"Manifiesto del 16 de Enero de 1844 | CREES","isPartOf":{"@id":"https:\/\/crees.org.do\/#website"},"datePublished":"2013-02-14T19:45:09+00:00","dateModified":"2021-08-10T21:07:11+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/crees.org.do\/?p=18089"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/crees.org.do\/?p=18089#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/crees.org.do\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Manifiesto del 16 de Enero de 1844"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/crees.org.do\/#website","url":"https:\/\/crees.org.do\/","name":"CREES","description":"Centro Regional de Estrategias Econ\u00f3micas Sostenibles","publisher":{"@id":"https:\/\/crees.org.do\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/crees.org.do\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/crees.org.do\/#organization","name":"CREES | Centro Regional de Estrategias Econ\u00f3micas Sostenibles","url":"https:\/\/crees.org.do\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/crees.org.do\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/crees.org.do\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/crees-logo-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/crees.org.do\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/crees-logo-1.jpg","width":244,"height":71,"caption":"CREES | Centro Regional de Estrategias Econ\u00f3micas Sostenibles"},"image":{"@id":"https:\/\/crees.org.do\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/CREESRD\/","https:\/\/x.com\/CREESRD"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/crees.org.do\/#\/schema\/person\/e7f97cd94d7bf9cd0e0ce30acb7d56b8","name":"Crees","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/crees.org.do\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/390ac8f0be5d9aa046152553e2dd7011b59a512d89c150f5e5f28bb8d9a0b165?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/390ac8f0be5d9aa046152553e2dd7011b59a512d89c150f5e5f28bb8d9a0b165?s=96&d=mm&r=g","caption":"Crees"},"url":"https:\/\/crees.org.do\/?author=2"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/crees.org.do\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18089","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/crees.org.do\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/crees.org.do\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/crees.org.do\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/crees.org.do\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18089"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/crees.org.do\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18089\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18713,"href":"https:\/\/crees.org.do\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18089\/revisions\/18713"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/crees.org.do\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18089"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/crees.org.do\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18089"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/crees.org.do\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18089"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}