{"id":18359,"date":"2017-06-10T15:59:00","date_gmt":"2017-06-10T15:59:00","guid":{"rendered":"https:\/\/crees.org.do\/la-primera-leccion-de-la-economia\/"},"modified":"2017-06-10T15:59:00","modified_gmt":"2017-06-10T15:59:00","slug":"la-primera-leccion-de-la-economia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/crees.org.do\/?p=18359","title":{"rendered":"La primera lecci\u00f3n de la econom\u00eda"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\"><strong>Autor:<\/strong> Henry Hazlitt<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\"><strong>Fecha: <\/strong>14 de agosto del 2017<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Fuente: <a href=\"http:\/\/www.miseshispano.org\/2017\/08\/la-primera-leccion-de-la-economia\/\">miseshispano.org<\/a><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">La econom\u00eda est\u00e1 perseguida por m\u00e1s falacias que ning\u00fan otro estudio conocido por el hombre. No es casualidad. Las dificultades propias de la materia ser\u00edan lo suficientemente grandes en todo caso, pero se multiplican por mil por un factor que es insignificante, por ejemplo, en f\u00edsica, matem\u00e1ticas y medicina: las s\u00faplicas especiales de los intereses creados.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Aunque todos los grupos tienen ciertos intereses econ\u00f3micos id\u00e9nticos a los de todos los dem\u00e1s grupos, todo grupo tiene tambi\u00e9n, como veremos, intereses antag\u00f3nicos a los de todos los dem\u00e1s grupos. Aunque ciertas pol\u00edticas p\u00fablicas beneficiar\u00edan a largo plazo a todos, otras pol\u00edticas beneficiar\u00edan solo a un grupo a costa de todos los dem\u00e1s grupos. El grupo que se beneficiar\u00eda de dichas pol\u00edticas, teniendo un inter\u00e9s tan directo en ellas, argumentar\u00e1 a favor de las mismas plausible y persistentemente. Comprar\u00e1 las mejores mentes comprables para dedicar todo su tiempo a defender su caso. Y finalmente, o bien convencer\u00e1 al p\u00fablico general de que su alegato es s\u00f3lido, o bien lo confundir\u00e1 tanto que se convertir\u00e1 en casi imposible un pensamiento claro sobre el tema.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Adem\u00e1s de estas eternas s\u00faplicas interesadas, hay un segundo factor principal que difunde nuevas mentiras econ\u00f3micas cada d\u00eda. Es la persistente tendencia de los hombres a ver solo los efectos inmediatos una pol\u00edtica concreta, o sus efectos solo sobre un grupo especial, y a no averiguar cu\u00e1les ser\u00e1n los efectos a largo plazo de dicha pol\u00edtica, no solo sobre ese grupo especial, sino sobre todos los grupos. Es la falacia de olvidar las consecuencias secundarias.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">En esto reside casi toda la diferencia entre buena econom\u00eda y mala econom\u00eda. El mal economista solo ve lo que se observa de inmediato; el buen economista tambi\u00e9n ver\u00e1 m\u00e1s all\u00e1. El mal economista solo ve las consecuencias directas de una v\u00eda propuesta; el buen economista tambi\u00e9n mira las consecuencias m\u00e1s lejanas e indirectas. El mal economista solo ve cu\u00e1l ha sido o ser\u00e1 el efecto de una pol\u00edtica concreta sobre un grupo particular; el buen economista investiga tambi\u00e9n cu\u00e1l ser\u00e1 el efecto de la pol\u00edtica sobre todos los grupos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">La distinci\u00f3n puede parecer evidente. La precauci\u00f3n de observar todas las consecuencias de una pol\u00edtica concreta para todos puede parecer elemental. &iquest;No sabe todo el mundo, en su vida personal, que hay todo tipo de indulgencias deliciosas en el momento, pero desastrosas al final? &iquest;Nos saben todos los ni\u00f1os que si comen demasiados caramelos enfermar\u00e1n? &iquest;No sabe el tipo que se emborracha que se levantara la ma\u00f1ana siguiente con el est\u00f3mago revuelto y un terrible dolor de cabeza? &iquest;No sabe el dips\u00f3mano que est\u00e1 arruinando su h\u00edgado y acortando su vida? &iquest;No sabe Don Juan que se est\u00e1 exponiendo a todo tipo de riesgos, desde el chantaje a la enfermedad? Finalmente, por referirnos al \u00e1mbito econ\u00f3mico, aunque todav\u00eda personal, &iquest;no sabe el ocioso y pr\u00f3digo, incluso en medio de su glorioso derroche, que se dirige a un futuro de deuda y pobreza?<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Y, sin embargo, cuando entramos en el campo de la econom\u00eda p\u00fablica, se ignoran estas verdades elementales. Hay hombres considerados hoy como economistas brillantes que aborrecen el ahorro y recomiendan la prodigalidad a escala nacional como forma de salvaci\u00f3n econ\u00f3mica, y cuando alguien se\u00f1ala cu\u00e1les ser\u00edan las consecuencias de estas pol\u00edticas a largo plazo, replican fr\u00edvolamente, como har\u00eda el hijo pr\u00f3digo de un padre que le advierta: &ldquo;En el largo plazo estamos todos muertos&rdquo;. Y esas fr\u00edvolas ocurrencias pasan por epigramas devastadores y de m\u00e1xima sabidur\u00eda.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Pero la tragedia es que, por el contrario, ya estamos sufriendo las consecuencias a largo plazo de las pol\u00edticas del pasado remoto o reciente. Hoy es ya el ma\u00f1ana que el mal economista nos pidi\u00f3 ayer que ignor\u00e1ramos. Las consecuencias a largo plazo algunas pol\u00edticas econ\u00f3micas pueden hacerse evidentes en pocos meses. Otras pueden no hacerse evidentes durante varios a\u00f1os. Algunas m\u00e1s pueden no hacerse evidentes durante d\u00e9cadas. Pero en todo caso esas consecuencias a largo plazo est\u00e1n incluidas en la pol\u00edtica con tanta seguridad como la gallina est\u00e1 en el huevo y la flor en la semilla.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Por tanto, desde este punto de vista, toda la econom\u00eda puede reducirse a una sola lecci\u00f3n y esa lecci\u00f3n puede reducirse a una sola frase:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\"><strong>El arte de la econom\u00eda consiste en observar no solamente los efectos inmediatos, sino los posteriores de cualquier acci\u00f3n o pol\u00edtica; consiste en observar las consecuencias de esa pol\u00edtica no solo para un grupo, sino para todos los grupos.<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Nueve de cada diez falacias econ\u00f3micas que est\u00e1n ocasionando un da\u00f1o tan terrible hoy en el mundo son la consecuencia de ignorar esta lecci\u00f3n. Todas esas falacias derivan de una o dos falacias esenciales, o de ambas: la de observar solo a las consecuencias inmediatas de una acci\u00f3n o propuesta y la de observar las consecuencias solo para un grupo particular olvidando los dem\u00e1s grupos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Por supuesto, es verdad que es posible el arroz contrario. Al evaluar una pol\u00edtica no tendr\u00edamos que concentrarnos <em>solo<\/em> en sus resultados a largo plazo para la comunidad en su conjunto. Este es el error cometido a menudo por los economistas cl\u00e1sicos. Genera cierta insensibilidad por el destino de grupos que se ver\u00edan inmediatamente da\u00f1ados por pol\u00edticas o proyectos que demostraran ser beneficiosos en su balance neto y a largo plazo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Pero comparativamente pocas personas cometen hoy este error y esas pocas son principalmente economistas profesionales. La falacia actual m\u00e1s frecuente con mucho, la falacia que aparece una y otra vez y en casi todas las discusiones que toquen asuntos econ\u00f3micos, el error de miles de discursos pol\u00edticos, el sofisma esencial de <a href=\"http:\/\/store.mises.org\/Failure-of-the-New-Economics-The-P337C0.aspx\">la &ldquo;nueva&rdquo; econom\u00eda<\/a>, es concentrarse en los efectos a corto plazo de pol\u00edticas sobre grupos especiales e ignorar o desde\u00f1ar los efectos a largo plazo de la pol\u00edtica en su conjunto.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Los &ldquo;nuevos&rdquo; economistas se halagan entre s\u00ed diciendo que es un avance grande, casi revolucionario, sobre los m\u00e9todos de los economistas &ldquo;cl\u00e1sicos&rdquo; u &ldquo;ortodoxos&rdquo;, porque los primeros tienen en consideraci\u00f3n los efectos a corto plazo que los segundos habitualmente ignoraban. Pero al ignorar o desde\u00f1ar ellos mismos los efectos a largo plazo est\u00e1n cometiendo un error mucho m\u00e1s grave. No ven los bosques en su examen preciso y minucioso de los \u00e1rboles particulares. Sus m\u00e9todos y conclusiones son a menudo profundamente reaccionarios. A veces se sorprenden al encontrarse de acuerdo con el mercantilismo del siglo XVII. Caen, de hecho, en todos los errores antiguos (o lo har\u00edan, sino fueran tan incoherentes) que hab\u00edamos esperado que los economistas cl\u00e1sicos hubieran hecho abandonar de una vez por todas.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">A veces se comenta tristemente que los malos economistas presentan mejor sus errores al p\u00fablico que los buenos economistas sus verdades. A menudo hay quejas porque los demagogos pueden ser m\u00e1s convincentes al exponer tonter\u00edas econ\u00f3micas desde la tribuna que los hombres honrados que tratan de demostrar sus errores. Pero la raz\u00f3n b\u00e1sica para esto no tendr\u00eda que ser misteriosa. La raz\u00f3n es que los demagogos y malos economistas presentan medias verdades. Hablan solo del efecto inmediato o de una pol\u00edtica propuesta o de su efecto sobre un solo grupo. Hasta d\u00f3nde llegan, pueden a menudo tener raz\u00f3n. En esos casos la respuesta consiste en demostrar que la pol\u00edtica propuesta tambi\u00e9n tendr\u00eda efectos m\u00e1s largos y menos deseables o que podr\u00eda beneficiar a un grupo solo a costa de todos los dem\u00e1s. La respuesta consiste en complementar y corregir la media verdad con la otra mitad. Pero considerar todos los efectos importantes sobre todos de una v\u00eda propuesta a veces requiere una cadena de razonamiento larga, complicada y aburrida. La mayor\u00eda la audiencia encuentra esta cadena de razonamiento dif\u00edcil de seguir y pronto se aburre y pierde atenci\u00f3n. Los malos economistas aprovechan esta debilidad e indolencia intelectual asegurando a la audiencia que no tiene ni siquiera que tratar de seguir el razonamiento o juzgarlo por sus m\u00e9ritos, porque es solo &ldquo;clasicismo&rdquo; o &ldquo;laissez faire&rdquo; o &ldquo;apolog\u00eda del capitalismo&rdquo; o cualquier otro t\u00e9rmino abusivo que pueda resultar efectivo con ella.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Hemos indicado la naturaleza de la lecci\u00f3n y de las falacias que se interponen en su camino en t\u00e9rminos abstractos. Pero la lecci\u00f3n no llegar\u00e1 a su destino y las falacias continuar\u00e1n sin reconocerse si no se ilustran ambas con ejemplos. A trav\u00e9s de estos ejemplos podemos pasar de los problemas m\u00e1s elementales en econom\u00eda a los m\u00e1s complejos y dif\u00edciles. A trav\u00e9s de ellos podemos aprender a detectar y evitar primero las falacias m\u00e1s burdas y palpables y finalmente algunas de las m\u00e1s sofisticadas y elusivas. Procederemos ahora con esa tarea.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:14px;\"><strong><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">La ventana rota<\/span><\/strong><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Empecemos con el ejemplo m\u00e1s sencillo posible: tomemos, emulando a <a href=\"http:\/\/store.mises.org\/Bastiat-Collection-P427C0.aspx\">Bastiat<\/a>, un cristal roto.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Un joven rufi\u00e1n, por ejemplo, lanzar un ladrillo al escaparate de una panader\u00eda. El vendedor sale furioso, pero el chico ha desaparecido. Una multitud se re\u00fane y empieza a mirar con tranquila satisfacci\u00f3n el agujero en la ventana y el cristal destrozado por encima del pan y las tartas. Despu\u00e9s de un rato la multitud siente la necesidad de reflexionar filos\u00f3ficamente. Y algunos de sus miembros se atreven a recordar a otros y al panadero que, despu\u00e9s de todo, la desgracia tiene su lado bueno. Dar\u00e1 algo de negocio a alg\u00fan cristalero. Al empezar a pensar en esto se les van ocurriendo cosas. &iquest;Cu\u00e1nto cuesta el nuevo cristal de la ventana? &iquest;Cincuenta d\u00f3lares? Eso estar\u00eda bien. Despu\u00e9s de todo, si las ventanas no se rompieran nunca, &iquest;qu\u00e9 pasar\u00eda con el negocio del cristal? Por supuesto, a partir de aqu\u00ed la cosa no tiene fin. El cristalero tendr\u00e1 50$ para gastar en otras tiendas y los due\u00f1os de esta tendr\u00e1n a su vez 50$ m\u00e1s para gastar en otras y estos tendr\u00e1n a su vez 50$ m\u00e1s para gastar en otras y as\u00ed hasta el infinito. La ventana rota continuar\u00e1 proporcionando dinero y empleo en c\u00edrculos cada vez m\u00e1s amplios. La conclusi\u00f3n l\u00f3gica de todo esto ser\u00eda, si la decidiera la masa, que el peque\u00f1o rufi\u00e1n que lanz\u00f3 el ladrillo, lejos de ser una amenaza p\u00fablica, ser\u00eda un benefactor p\u00fablico.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Echemos otro vistazo. La multitud tiene raz\u00f3n al menos en su primera conclusi\u00f3n. Este peque\u00f1o acto de vandalismo en primera instancia significar\u00e1 m\u00e1s negocio para alg\u00fan cristalero. El cristalero no estar\u00e1 m\u00e1s contento al saber del incidente que un enterrador al saber de una muerte. Pero el tendero se quedar\u00e1 sin 50$ que estaba planeando gastar en un traje nuevo. Como tiene que reemplazar una ventana, tendr\u00e1 que arregl\u00e1rselas sin el traje (o alguna necesidad o lujo equivalente). En lugar de tener una ventana y 50$ ahora tiene solamente una ventana. O, como estaba planeando comprar el traje esa misma tarde, en lugar de tener tanto una ventana como un traje debe contentarse por la ventana y ning\u00fan traje. Si pensamos en \u00e9l como parte de la comunidad, la comunidad ha perdido un traje nuevo que habr\u00eda aparecido en caso contrario y es exactamente m\u00e1s pobre en esa cantidad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">La ganancia de negocio del cristalero, en resumen, es sencillamente la p\u00e9rdida de negocio del sastre. No se ha a\u00f1adido ning\u00fan &ldquo;empleo&rdquo; nuevo. La gente de la multitud solo estaba pensando en dos partes de la transacci\u00f3n, el panadero y el cristalero. Olvid\u00f3 la tercera parte potencial implicada, el sastre. Lo olvidaron precisamente porque no entrar\u00e1 en escena. Ver\u00e1n la nueva ventana en uno o dos d\u00edas. Nunca ver\u00e1n el nuevo traje, precisamente porque nunca se har\u00e1. Ven solo lo que es inmediatamente visible.<\/span><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/h2>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:14px;\"><strong><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Las bondades de la destrucci\u00f3n<\/span><\/strong><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">As\u00ed acabamos con la ventana rota. Una falacia elemental. Podr\u00edamos pensar que cualquiera ser\u00eda capaz de evitarla despu\u00e9s de unos pocos momentos de reflexi\u00f3n. Aun as\u00ed, la falacia de la ventana rota, bajo cientos de disfraces, es la m\u00e1s persistente de la historia de la econom\u00eda. Est\u00e1 hoy m\u00e1s presente que en ning\u00fan momento del pasado. Se reafirma solemnemente todos los d\u00edas por grandes jerarcas de la industria, por c\u00e1maras de comercio, por l\u00edderes sindicales, por escritores de editoriales y columnistas de peri\u00f3dicos y comentaristas de radios, por estad\u00edsticos con formaci\u00f3n utilizando las t\u00e9cnicas m\u00e1s refinadas, por profesores de econom\u00eda de nuestras mejores universidades. En sus diversas formas todos ellos se explayan acerca de las ventajas de la destrucci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">Aunque algunos de ellos negar\u00edan decir que haya beneficios netos en peque\u00f1os actos de destrucci\u00f3n, ven beneficios casi infinitos en enormes actos de destrucci\u00f3n. Nos dicen lo mucho mejor que estamos todos econ\u00f3micamente en la guerra y no en la paz. Ven &ldquo;milagros de producci\u00f3n&rdquo; que requieren una guerra para lograrse. Y ven un mundo de posguerra indudablemente pr\u00f3spero debido a una enorme demanda &ldquo;acumulada&rdquo; o &ldquo;respaldada&rdquo;.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family: verdana,geneva,sans-serif;\">No es m\u00e1s que nuestra vieja amiga, la falacia de la ventana rota, con nuevas ropas y engordada m\u00e1s all\u00e1 de lo reconocible.<\/span><\/span><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p class=\"pvc_stats all \" data-element-id=\"18359\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 400H48V80c0-8.84-7.16-16-16-16H16C7.16 64 0 71.16 0 80v336c0 17.67 14.33 32 32 32h464c8.84 0 16-7.16 16-16v-16c0-8.84-7.16-16-16-16zm-387.2-48h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8v-70.4c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v70.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8z\" class=\"\"><\/path><\/svg><\/i> Vistas Totales&nbsp;1,221&nbsp;, Vistas Hoy&nbsp;4&nbsp;<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor: Henry Hazlitt Fecha: 14 de agosto del 2017 Fuente: miseshispano.org &nbsp; La econom\u00eda est\u00e1 perseguida por m\u00e1s falacias que ning\u00fan otro estudio conocido por el hombre. No es casualidad. 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