{"id":20356,"date":"2014-01-01T00:00:00","date_gmt":"2014-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/crees.org.do\/confesiones-de-un-liberal-latinoamericano\/"},"modified":"2014-01-01T00:00:00","modified_gmt":"2014-01-01T00:00:00","slug":"confesiones-de-un-liberal-latinoamericano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/crees.org.do\/?p=20356","title":{"rendered":"Confesiones de un liberal latinoamericano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Autor: Mario Vargas Llosa<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Fuente: <a href=\"http:\/\/www.libertad.org.ar\/news.cgi?accion=vernew&amp;id=688\">www.libertad.org.ar<\/a><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:11px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\"><em>Reproducimos el discurso que Mario Vargas Llosa dio en el 5to Lindau Meeting on Economic Sciences, una reuni\u00f3n que se hace cada dos a\u00f1os al sur de Alemania y que convoca a m\u00e1s de una decena de Premios Nobel y cientos de estudiantes de todo el mundo, en agosto de 2014<\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.5;\">LINDAU, Alemania.- Agradezco muy especialmente al Consejo de los Encuentros Lindau con ganadores del Premio Nobel y a la Fundaci\u00f3n Encuentros Lindau por invitarme a dar esta conferencia, pues de acuerdo a sus &quot;considerandos&quot;, han tomado en cuenta no s\u00f3lo mi labor literaria sino mis ideas y opiniones pol\u00edticas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Cr\u00e9anme si les digo que esto es algo bastante novedoso. En el mundo en el que suelo moverme, ya sea en Latinoam\u00e9rica, Estados Unidos o Europa, cuando alguna persona o alguna instituci\u00f3n rinde tributo a mis novelas o ensayos literarios, usualmente agrega de inmediato frases como &quot;aunque discrepamos con \u00e9l&quot;, &quot;a pesar de que no siempre estamos de acuerdo con \u00e9l&quot; o &quot;esto no implica que aceptemos sus cr\u00edticas u opiniones sobre cuestiones pol\u00edticas&quot;. Aunque ya me he acostumbrado a esta bifurcaci\u00f3n de mi persona, me alegra sentirme reintegrado por esta prestigiosa instituci\u00f3n, que en vez de someterme a un proceso esquizofr\u00e9nico, me ve como un ser humano unificado: un hombre que escribe, piensa y participa del debate p\u00fablico. Me gustar\u00eda creer que ambas actividades forman parte de una realidad \u00fanica e inseparable. Pero ahora, para ser honesto con ustedes e intentar responder a la generosidad de esta invitaci\u00f3n, siento que deber\u00eda explayarme con cierto detalle sobre mis posiciones pol\u00edticas. Y no es tarea f\u00e1cil. Mucho me temo que no alcance con decir -tal vez fuese m\u00e1s sabio decir que &quot;creo ser&quot;- un liberal. Ya de por s\u00ed, ese t\u00e9rmino entra\u00f1a una primera complicaci\u00f3n. Como bien saben, &quot;liberal&quot; tiene significados distintos y usualmente antag\u00f3nicos, dependiendo de qui\u00e9n lo use y en qu\u00e9 contexto. Mi difunta y querida abuela Carmen, por ejemplo, sol\u00eda decir que un hombre era liberal para referirse a sus costumbres disolutas, alguien que no s\u00f3lo no iba a misa sino que adem\u00e1s hablaba pestes de los curas. Para ella, el prototipo que encarnaba esa idea de &quot;liberal&quot; era un legendario ancestro m\u00edo que un buen d\u00eda, all\u00e1 en mi Arequipa natal, le dijo a su esposa que iba hasta la plaza del pueblo a comprar el diario, para nunca m\u00e1s volver. La familia no tuvo noticias de \u00e9l durante 30 a\u00f1os, hasta que el fugitivo caballero muri\u00f3 en Par\u00eds. &quot;&iquest;Y por qu\u00e9 se escap\u00f3 a Par\u00eds ese t\u00edo liberal, abuela?&quot;. &quot;&iquest;Y a d\u00f3nde m\u00e1s si no a Par\u00eds, hijito? &iexcl;Para corromperse, por supuesto!&quot; Esta an\u00e9cdota tal vez est\u00e9 en el remoto origen de mi liberalismo y de mi pasi\u00f3n por la cultura francesa.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">En Estados Unidos y en el mundo anglosaj\u00f3n en general, el t\u00e9rmino &quot;liberal&quot; tiene connotaciones izquierdistas y a veces suele asoci\u00e1rselo con el socialismo o con posturas radicales. En contrapartida, en Latinoam\u00e9rica y Espa\u00f1a, donde la palabra fue acu\u00f1ada en el siglo XIX para describir a los rebeldes que luchaban contra la ocupaci\u00f3n napole\u00f3nica, me llaman liberal -o peor a\u00fan, neoliberal-, para exorcizarme o desacreditarme, porque la perversi\u00f3n pol\u00edtica de nuestra sem\u00e1ntica ha transformado el significado original del t\u00e9rmino -el de un amante de la libertad que se alza contra la opresi\u00f3n- hasta darle una connotaci\u00f3n conservadora o reaccionaria, vale decir, un t\u00e9rmino que cuando es usado por un progresista, es sin\u00f3nimo de complicidad con todas las explotaciones e injusticias que padecen los pobres del mundo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">En Latinoam\u00e9rica, el liberalismo fue una filosof\u00eda intelectual y pol\u00edtica progresista que en el siglo XIX se opon\u00eda al militarismo y a los dictadores y que aspiraba a la separaci\u00f3n entre la Iglesia y el Estado y al establecimiento de una cultura civil y democr\u00e1tica. En la mayor\u00eda de esos pa\u00edses, los liberales fueron perseguidos, exiliados, encarcelados o ejecutados por los reg\u00edmenes brutales que con pocas excepciones -Chile, Costa Rica, Uruguay y paremos de contar-, prosperaron en todo el continente. Pero en el siglo XX, la aspiraci\u00f3n de las elites pol\u00edticas de vanguardia era la revoluci\u00f3n, y no la democracia, y esa aspiraci\u00f3n era compartida por much\u00edsima gente que quer\u00eda copiar el ejemplo de la guerrilla de Fidel Castro y sus &quot;barbudos&quot; de Sierra Maestra.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.5;\">Marx, Fidel y el Che Guevara se convirtieron en \u00edconos de la izquierda y la extrema izquierda. Dentro de ese contexto, los liberales fueron considerados conservadores, defensores del status quo, tergiversados y caricaturizados a tal punto que sus verdaderos objetivos pol\u00edticos y sus ideas genuinas s\u00f3lo ten\u00edan llegada a c\u00edrculos muy peque\u00f1os, mientras que grandes sectores de la sociedad eran ajenos a ellos. Esa confusi\u00f3n sobre el liberalismo estaba tan extendida que los liberales latinoamericanos se vieron obligados a dedicar gran parte de su tiempo a defenderse de las distorsiones y rid\u00edculas acusaciones que recib\u00edan por derecha y por izquierda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.5;\">Reci\u00e9n en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX, las cosas empezaron a cambiar en Latinoam\u00e9rica, y el liberalismo empez\u00f3 a ser reconocido como algo profundamente distinto del marxismo extremo y de la extrema derecha, y es importante mencionar que eso fue posible, al menos en la esfera cultural, gracias al valiente esfuerzo del gran poeta y ensayista mexicano Octavio Paz y de sus revistas Plural y Vuelta. Tras la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, el colapso de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y la transformaci\u00f3n de China en un pa\u00eds capitalista (por m\u00e1s que autoritario), las ideas pol\u00edticas tambi\u00e9n evolucionaron en Latinoam\u00e9rica, y la cultura de la libertad hizo importantes avances en todo el continente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">M\u00e1s all\u00e1 de eso, para mucha gente sigue siendo dif\u00edcil asimilar el verdadero sentido de la palabra &quot;liberal&quot;, y para complicar a\u00fan m\u00e1s las cosas, ni siquiera los liberales parecen poder ponerse de acuerdo del todo sobre lo que significa el liberalismo y lo que significa ser un liberal. Quien haya tenido oportunidad de participar de alguna conferencia o congreso de liberales sabr\u00e1 que esos encuentros suelen ser de lo m\u00e1s divertidos, ya que las discrepancias prevalecen sobre el acuerdo y porque como sol\u00eda ocurrir con los trotskistas, cuando exist\u00edan, todo liberal es a la vez un hereje y un sectario en potencia.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Como el liberalismo no es una ideolog\u00eda, vale decir, no es una religi\u00f3n dogm\u00e1tica laica, sino m\u00e1s bien una doctrina abierta y en evoluci\u00f3n, que en vez de forzar la realidad para que ceda, se acomoda a la realidad, existen entre los liberales profundas discrepancias y las m\u00e1s diversas tendencias. Respecto de la religi\u00f3n y otros temas sociales, los liberales como yo, agn\u00f3sticos y propulsores de la separaci\u00f3n entre la Iglesia y el Estado y defensores de la despenalizaci\u00f3n del aborto, el matrimonio homosexual y las drogas, solemos ser \u00e1speramente criticados por otros liberales que tienen opiniones opuestas sobre estas cuestiones. Esas diferencias de opini\u00f3n son saludables y \u00fatiles, ya que no violan los preceptos b\u00e1sicos del liberalismo, a saber, democracia pol\u00edtica, econom\u00eda de mercado y la defensa de los intereses individuales por sobre los intereses del Estado. Hay por ejemplo liberales que creen que la econom\u00eda es el campo donde deben resolverse todos los problemas, y que el libre mercado es la panacea para los problemas, desde la pobreza hasta el desempleo, desde la discriminaci\u00f3n hasta la exclusi\u00f3n social.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Esos liberales, que son como verdaderos algoritmos vivientes, muchas veces le hacen m\u00e1s da\u00f1o a la causa de la libertad que los marxistas, primeros campeones de la absurda teor\u00eda de que la econom\u00eda es la base de la civilizaci\u00f3n, fuerza impulsora de la historia de las naciones. Eso es simplemente falso. Son las ideas y la cultura las que marcan la diferencia entre civilizaci\u00f3n y barbarie, y no la econom\u00eda. La econom\u00eda por s\u00ed sola, sin el puntal de las ideas y la cultura, tal vez produzca \u00f3ptimos resultados en los papeles, pero no le da sentido a la vida de las personas, ni les ofrece a los individuos razones para resistir la adversidad, mantenerse unidos en la compasi\u00f3n, o vivir en un ambiente de verdadera humanidad. Es la cultura, ese cuerpo de ideas, creencias y costumbres compartidas -entre las cuales debe incluirse obviamente tambi\u00e9n la religi\u00f3n-, la que da vida y aliento a la democracia y permite la econom\u00eda de mercado, con su matem\u00e1tica fr\u00eda y competitiva de recompensar el \u00e9xito y castigar el fracaso, para evitar que todo degenere en una lucha darwiniana en la cual, como dijo Isaiah Berlin, &quot;la libertad de los lobos es la muerte de los corderos&quot;. El libre mercado es el mejor mecanismo existente para generar riqueza, y cuando se lo complementa con otras instituciones y usos de la cultura democr\u00e1tica puede impulsar el progreso material de una naci\u00f3n a los espectaculares niveles a los que nos tiene habituados. Pero el libre mercado es tambi\u00e9n un instrumento implacable que sin el componente espiritual e intelectual que aporta la cultura, puede reducir la vida a una feroz batalla ego\u00edsta a la que s\u00f3lo sobreviven los m\u00e1s aptos.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Por lo tanto, el valor central del liberal que yo aspiro a ser es la libertad. Gracias a esa libertad, la humanidad ha podido hacer su viaje de las cavernas a las estrellas y la revoluci\u00f3n inform\u00e1tica, y progresar desde las variadas formas de colectivismo y asociaciones desp\u00f3ticas hacia los derechos humanos y la democracia representativa. Los cimientos de la libertad son la propiedad privada y el imperio de la ley. Ese sistema garantiza las menores formas de injustica posibles, produce el mayor progreso material y cultural, frena con mayor eficacia la violencia y genera el mayor respeto por los derechos humanos. Para este concepto de liberalismo, la libertad es un concepto \u00fanico e integral. La libertad pol\u00edtica y la libertad econ\u00f3mica son inseparables, como las caras de una moneda. Y como en Latinoam\u00e9rica la libertad no es entendida de esa forma, la regi\u00f3n ha sufrido varios intentos fallidos de gobiernos democr\u00e1ticos. Eso ocurri\u00f3 ya sea porque las democracias que emergieron despu\u00e9s de las dictaduras respetaron la libertad pol\u00edtica pero rechazaron la libertad econ\u00f3mica, que produjo inevitablemente m\u00e1s pobreza, ineficiencia y corrupci\u00f3n, o porque condujeron a gobiernos autoritarios convencidos de que s\u00f3lo con mano dura y represi\u00f3n podr\u00eda garantizarse el funcionamiento del libre mercado. Esa es una peligrosa falacia que qued\u00f3 demostrada en pa\u00edses como Per\u00fa, durante la dictadura de Alberto Fujimori, y Chile, bajo Augusto Pinochet. El verdadero progreso nunca ha surgido de reg\u00edmenes como esos. As\u00ed se explica el fracaso de las llamadas dictaduras &quot;del libre mercado&quot; de Latinoam\u00e9rica.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Ninguna econom\u00eda libre puede funcionar sin un sistema de justicia eficiente e independiente, y ninguna reforma tiene \u00e9xito si se implementa sin el control y la cr\u00edtica de la opini\u00f3n p\u00fablica que s\u00f3lo son posibles en democracia. Quienes creyeron que el general Pinochet era la excepci\u00f3n a la regla porque su r\u00e9gimen obtuve \u00e9xitos econ\u00f3micos luego descubrieron, junto con las revelaciones del asesinato y tortura de miles de ciudadanos, que el dictador chileno no solo era un asesino, sino un ladr\u00f3n que ten\u00eda cuentas con millones de d\u00f3lares en el exterior, como el resto de los dictadores latinoamericanos. La democracia pol\u00edtica, la libertad de prensa y el libre mercado son los cimientos de la posici\u00f3n liberal. Pero as\u00ed formuladas, esas tres expresiones poseen una cualidad abstracta y algebraica que las deshumaniza y las aleja de la experiencia de la gente com\u00fan. El liberalismo es mucho, mucho m\u00e1s que eso. B\u00e1sicamente, es tolerancia y respeto por el otro, y especialmente por quienes piensan distinto, por quienes practican otras costumbres, veneran a otro dios o a ninguno. Al aceptar convivir con quienes son diferentes, los seres humanos dieron el paso m\u00e1s extraordinario en el camino hacia la civilizaci\u00f3n. Fue una predisposici\u00f3n o un deseo que precedi\u00f3 a la democracia y que la hizo posible, y que contribuy\u00f3 m\u00e1s que cualquier descubrimiento cient\u00edfico o que cualquier sistema filos\u00f3fico a contrarrestar la violencia y a aplacar el instinto de controlar y matar en las relaciones humanas. Es tambi\u00e9n lo que despert\u00f3 una natural desconfianza en el poder, en cualquier poder, y que es como una segunda naturaleza de nosotros, los liberales.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 1.5;\">El poder es inevitable, salvo en esas encantadoras utop\u00edas de los anarquistas. Pero el poder s\u00ed puede ser controlado y contrarrestado para que no se exceda. Es posible despojarlo de sus funciones no autorizadas que oprimen al individuo, ese ser que para nosotros, los liberales, es la piedra angular de la sociedad, y cuyos derechos deben ser respetados y garantizados. La violaci\u00f3n de esos derechos desencadena inevitablemente una espiral de abusos que como ondas conc\u00e9ntricas, barren con la idea misma de justicia social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Defender a los individuos es la consecuencia natural de creer en la libertad como valor individual y social por excelencia, porque en el seno de una sociedad, la libertad se mide por el nivel de autonom\u00eda del que gozan los ciudadanos para organizar sus vidas y trabajar en pos de sus objetivos sin interferencias injusticias, vale decir, la lucha por la &quot;libertad negativa&quot;, tal como la defini\u00f3 Isaiah Berlin en su c\u00e9lebre ensayo. El colectivismo era necesario en los albores de la historia, cuando los individuos eran simplemente parte de una tribu y depend\u00edan del conjunto de la sociedad para su supervivencia, pero empez\u00f3 a declinar a medida que el progreso material e intelectual permitieron que el hombre dominara la naturaleza y superara el miedo al rayo, a las bestias, a lo desconocido y al otro, todo aquel que ten\u00eda otro color de piel, otro idioma y otras costumbres. Pero el colectivismo ha sobrevivido a trav\u00e9s de la historia en esas doctrinas e ideolog\u00edas que sit\u00faan los supremos valores de un individuo en su pertenencia a un grupo espec\u00edfico (la raza, la clase social, la religi\u00f3n o la naci\u00f3n). Todas esas doctrinas colectivistas -nazismo, fascismo, fanatismo religioso, comunismo y nacionalismo-, son enemigos naturales de la libertad y feroces enemigos de los liberales. En todas las \u00e9pocas, ese defecto at\u00e1vico, el colectivismo, ha levantado su horrenda cabeza para amenazar a la civilizaci\u00f3n y arrastrarnos de vuelta a la era del barbarismo. Ayer tom\u00f3 el nombre de fascismo y comunismo; hoy se lo conoce como nacionalismo y fundamentalismo religioso.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Un gran pensador liberal, Ludwig von Mises, siempre se opuso a la existencia de partidos liberales porque sent\u00eda que esas agrupaciones pol\u00edticas, al intentar monopolizar el liberalismo, terminaban desnaturaliz\u00e1ndolo, encasill\u00e1ndolo, y forz\u00e1ndolo a entrar en los estrechos moldes de la lucha partidaria por el poder. Por el contrario, Mises cre\u00eda que la filosof\u00eda liberal deb\u00eda ser una cultura general compartida por todos las corrientes y movimientos pol\u00edticos coexistentes en una sociedad abierta y prodemocr\u00e1tica, una escuela de pensamiento que nutriera a los socialcristianos, los radicales, los socialdem\u00f3cratas, los conservadores y los socialistas democr\u00e1ticos por igual. Hay mucho de verdad en esa teor\u00eda. De eso modo, en el pasado reciente, hemos visto casos de gobiernos conservadores, como los de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y Jos\u00e9 Mar\u00eda Aznar, que impulsaron profundas reformas liberales. Al mismo tiempo, hemos visto a l\u00edderes presuntamente socialistas, como Tony Blair en Inglaterra, Ricardo Lagos en Chile, y actualmente Jos\u00e9 Mujica en Uruguay, que implementaron pol\u00edticas econ\u00f3micas y sociales que s\u00f3lo pueden ser calificadas como liberales.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Aunque el t\u00e9rmino &quot;liberal&quot; sigue siendo una mala palabra que todo latinoamericano pol\u00edticamente correcto tiene obligaci\u00f3n de detestar, desde hace un tiempo, hay ideas y actitudes esencialmente liberales que han comenzado a infiltrarse por derecha y por izquierda en el continente de las ilusiones perdidas. Eso explica por qu\u00e9 en a\u00f1os recientes, las democracias latinoamericanas no han colapsado ni han sido reemplazadas por dictaduras militares, a pesar de las crisis econ\u00f3micas, la corrupci\u00f3n y el fracaso de tantos gobiernos para alcanzar su potencial. Por supuesto que algunos siguen all\u00ed: Cuba tiene esos f\u00f3siles autoritarios, Fidel Castro y su hermano Fidel, que tras 54 a\u00f1os de esclavizar a su pa\u00eds, se han convertido en los l\u00edderes de la dictadura m\u00e1s larga de la historia latinoamericana, as\u00ed como la desafortunada Venezuela, que de la mano del presidente Nicol\u00e1s Maduro, el sucesor a dedo del comandante Hugo Ch\u00e1vez, sufre ahora las pol\u00edticas estatistas y marxistas que muy pronto convertir\u00e1n a Venezuela en una segunda Cuba. Pero son dos excepciones, y hay que enfatizarlo, en un continente que nunca antes hab\u00eda tenido una sucesi\u00f3n tan larga de gobiernos civiles surgidos de elecciones relativamente libres. Y existen casos interesantes y alentadores como el de Brasil, donde primero Lula da Silva y luego Dilma Rousseff, antes de llegar a la presidencia, abrazaron la doctrina populista, el nacionalismo econ\u00f3mico y la tradicional hostilidad de la izquierda hacia los mercados, pero que tras asumir el poder, practicaron la disciplina fiscal y fomentaron la inversi\u00f3n extranjera, la inversi\u00f3n privada y la globalizaci\u00f3n, a pesar de que ambos gobiernos se sumieron en la corrupci\u00f3n, como ha ocurrido siembre con los gobiernos populistas, y finalmente fracasaron en la continuidad de la reforma.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">M\u00e1s que la revoluci\u00f3n, el mayor obst\u00e1culo actual para el progreso en Latinoam\u00e9rica es el populismo. Hay muchas maneras de definir &quot;populismo&quot;, pero tal vez la m\u00e1s exacta sea que es una forma de demagogia social y econ\u00f3mica que sacrifica el futuro de un pa\u00eds a favor de un presente ef\u00edmero. Con un discurso fogoso imbuido de bravatas, la presidenta argentina Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner ha seguido el ejemplo de su marido, el fallecido presidente N\u00e9stor Kirchner, con nacionalizaciones, intervencionismo, controles y persecuci\u00f3n de la prensa independiente, pol\u00edticas que han llevado al borde la desintegraci\u00f3n a un pa\u00eds que es, potencialmente, uno de los m\u00e1s pr\u00f3speros del planeta. Otros tristes ejemplos de populismo son la Bolivia de Evo Morales, el Ecuador de Rafael Correa y la Nicaragua del comandante sandinista Daniel Ortega, quienes en varios aspectos, siguen implementando el centralismo del control estatal que tantos estragos ha causado en todo nuestro continente.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Pero son las excepciones y no la regla, como era hasta hace poco en Latinoam\u00e9rica, donde no s\u00f3lo se est\u00e1n desvaneciendo los dictadores, sino tambi\u00e9n las pol\u00edticas econ\u00f3micas que mantuvieron a nuestros pueblos en el subdesarrollo y la pobreza. Hasta la izquierda se ha mostrado reacia a faltar a su palabra de privatizar las jubilaciones -ya se ha hecho en 11 pa\u00edses latinoamericanos, hasta la fecha-, mientras que la izquierda de Estados Unidos, m\u00e1s reaccionaria, se opone a la privatizaci\u00f3n de la seguridad social. Son todos signos positivos de cierta modernizaci\u00f3n de la izquierda, que sin reconocerlo, admite que el camino hacia el progreso econ\u00f3mico y la justicia social pasa por la democracia y los mercados, algo que los liberales venimos predicando en el desierto desde hace mucho tiempo. De hecho, si la izquierda latinoamericana ha aceptado las pol\u00edticas liberales, tanto mejor, por m\u00e1s que las disfracen de una ret\u00f3rica que lo niega. Es un paso hacia adelante que deja entrever que Latinoam\u00e9rica finalmente se estar\u00eda deshaciendo del lastre de las dictaduras y el subdesarrollo. Se trata de un avance, al igual que el surgimiento de una derecha civilizada que ya no cree que la soluci\u00f3n a los problemas es golpear la puerta de los cuarteles, sino m\u00e1s bien aceptar el voto y las instituciones democr\u00e1ticas y hacerlas funcionar.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Otra se\u00f1al positiva del incierto escenario latinoamericano actual es que el acendrado y antiguo sentimiento antinorteamericano que recorr\u00eda el continente ha disminuido notablemente. Lo cierto es que hoy, el sentimiento antinorteamericano es m\u00e1s fuerte en ciertos pa\u00edses de Europa, como Francia y Espa\u00f1a, que en M\u00e9xico o Per\u00fa. Es cierto que la guerra en Irak, por ejemplo, moviliz\u00f3 a vastos sectores de todo el espectro pol\u00edtico europeo, cuyo \u00fanico denominador com\u00fan parec\u00eda ser no el amor por la paz sino el resentimiento y el odio hacia Estados Unidos. En Latinoam\u00e9rica, esa movilizaci\u00f3n fue marginal y estuvo pr\u00e1cticamente confinada a los sectores de la izquierda m\u00e1s radicalizada, aunque en los \u00faltimos d\u00edas el apoyo de Estados Unidos a la invasi\u00f3n israel\u00ed a la Franja de Gaza y la feroz masacre de civiles ha revivido un sentimiento antinorteamericano que parec\u00eda haberse desvanecido.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Ese cambio de actitud hacia Estados Unidos reconoce dos razones, una pragm\u00e1tica y otra del orden de los principios. Los latinoamericanos que conservan el sentido com\u00fan entienden que por razones geogr\u00e1ficas, econ\u00f3micas y estrat\u00e9gicas, las relaciones comerciales fluidas y s\u00f3lidas con Estados Unidos son indispensables para nuestro desarrollo. Adem\u00e1s, la pol\u00edtica exterior norteamericana, en vez de apoyar a las dictaduras, como hac\u00eda en el pasado, ahora apoya sistem\u00e1ticamente a las democracias y rechaza las tendencias autoritarias. Eso ha contribuido ostensiblemente a reducir la desconfianza y la hostilidad de las filas democr\u00e1ticas latinoamericanas frente a su poderoso vecino del norte.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Ese acercamiento y esa colaboraci\u00f3n son cruciales para que Latinoam\u00e9rica avance r\u00e1pidamente en su lucha para eliminar la pobreza y el subdesarrollo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">En los \u00faltimos a\u00f1os, este liberal que habla ahora frente a ustedes se ha visto enredado con frecuencia en la controversia, por defender una imagen real de Estados Unidos, que las pasiones y los prejuicios pol\u00edticos han deformado, en ocasiones, hasta el punto de la caricatura. El problema que enfrentamos quienes intentamos combatir esos estereotipos es que ning\u00fan pa\u00eds produce tanto material art\u00edstico e intelectual antinorteamericano como el propio Estados Unidos -pa\u00eds natal, no olvidemos, de Michael Moore, Oliver Stone y Noam Chomsky-, al punto que uno se pregunta si el antinorteamericanismo es uno de esos astutos productos de exportaci\u00f3n fabricados por la C.I.A. para hacer posible que el imperialismo manipule ideol\u00f3gicamente a las masas del Tercer Mundo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Antes, el antinorteamericanismo era especialmente popular en Latinoam\u00e9rica, pero ahora se produce en algunos pa\u00edses europeos, especialmente en aquellos que se aferran al pasado que ya fue, y que se resisten a aceptar la globalizaci\u00f3n y la interdependencia de las naciones en un mundo en el que las fronteras, antes s\u00f3lidas e inexpugnables, se han vuelto porosas y cada vez m\u00e1s difusas. Por supuesto que no todo lo que pasa en Estados Unidos es de mi agrado. Lamento, por ejemplo, que muchos estados todav\u00eda apliquen ese horror que es la pena de muerte, al igual que muchas otras cosas, como el hecho de que la represi\u00f3n est\u00e1 por encima de la persuasi\u00f3n en la lucha contra las drogas, a pesar de las lecciones que dej\u00f3 la Prohibici\u00f3n. Pero en el balance de sumas y restas, creo que Estados Unidos es la democracia m\u00e1s abierta y funcional del mundo, y la que tiene mayor capacidad de autocr\u00edtica, que le permite renovarse y actualizarse m\u00e1s r\u00e1pidamente en respuesta a los desaf\u00edos y las necesidades de un contexto hist\u00f3rico en cambio. Es una democracia que admiro justamente por lo que tem\u00eda el profesor Samuel Huntington: una formidable mezcla de razas, culturas, tradiciones y costumbres, que han logrado coexistir sin matarse unas a otras, gracias a la igualdad ante la ley y la flexibilidad de un sistema que hace lugar en su seno para la diversidad, bajo el denominador com\u00fan del respecto por la ley y por el otro.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">En mi opini\u00f3n, la presencia de 50 millones de personas de origen latinoamericano en Estados Unidos no amenaza la cohesi\u00f3n social o la integridad del pa\u00eds. Por el contrario, potencia a la naci\u00f3n, aportando una corriente de vitalidad cultural de enorme energ\u00eda, en la cual la familia es un bien sagrado. Con su deseo de progreso, su capacidad de trabajo y su aspiraci\u00f3n al \u00e9xito, esa influencia latinoamericana ser\u00e1 de gran provecho para una sociedad abierta. Sin renegar de sus or\u00edgenes, esta comunidad se est\u00e1 integrando con lealtad y cari\u00f1o a este nuevo pa\u00eds, y forjando fuertes v\u00ednculos entre las dos Am\u00e9ricas. Y eso es algo de lo que puedo dar fe casi en carne propia.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Cuando mis padres ya no eran j\u00f3venes, se convirtieron en dos de esos millones de latinoamericanos que emigraron a Estados Unidos en busca de oportunidades que su pa\u00eds no les ofrec\u00eda. Vivieron en Los \u00c1ngeles durante casi 25 a\u00f1os, gan\u00e1ndose la vida con sus manos, algo que nunca hab\u00edan tenido que hacer en Per\u00fa. Durante muchos a\u00f1os, mi madre fue obrera textil en una f\u00e1brica llena de mexicanos y centroamericanos, entre los cuales hizo excelentes amigos. Cuando muri\u00f3 mi padre, pens\u00e9 que mi madre regresar\u00eda a Per\u00fa, como \u00e9l le hab\u00eda pedido. Pero ella decidi\u00f3 quedarse, vivir sola, e incluso solicit\u00f3 y obtuvo la ciudadan\u00eda estadounidense, algo que mi padre nunca quiso hacer. M\u00e1s tarde, cuando los achaques de la edad la obligaron a volver a su tierra natal, siempre record\u00f3 Estados Unidos como su segunda patria, con orgullo y gratitud. Para ella, nunca hubo incompatibilidad en sentirse peruana y estadounidense al mismo tiempo: ni el menor atisbo de un conflicto de lealtades. Y creo que el caso de mi madre no es excepcional, y que hay millones de latinoamericanos que sienten lo mismo y que se transformar\u00e1n en puentes vivientes entre dos culturas de un continente que hace cinco siglos fue integrado a la cultura occidental.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Tal vez este recuerdo sea m\u00e1s que una evocaci\u00f3n filial. Tal vez, en este ejemplo veamos un atisbo del futuro. So\u00f1amos, como suelen hacer los novelistas: un mundo libre de fan\u00e1ticos, terroristas y dictadores, un mundo de distintas razas, credos y tradiciones, coexistiendo en paz gracias a la cultura de la libertad, en el que las fronteras sean puentes que hombres y mujeres pueden cruzar en pos de sus objetivos, y sin m\u00e1s obst\u00e1culo que su suprema y libre voluntad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size:12px;\"><span style=\"font-family:verdana,geneva,sans-serif;\">Entonces, ya no har\u00e1 falta hablar de libertad, porque ser\u00e1 el aire que respiramos, y porque todos seremos verdaderamente libres. El ideal de Ludwig von Mises de una cultura universal, imbuida de respeto por la ley y por los derechos humanos, se habr\u00e1 hecho realidad.<\/span><\/span><\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p class=\"pvc_stats all \" data-element-id=\"20356\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon medium\" aria-hidden=\"true\"><svg aria-hidden=\"true\" focusable=\"false\" data-prefix=\"far\" data-icon=\"chart-bar\" role=\"img\" xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" viewBox=\"0 0 512 512\" class=\"svg-inline--fa fa-chart-bar fa-w-16 fa-2x\"><path fill=\"currentColor\" d=\"M396.8 352h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V108.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v230.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm-192 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V140.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v198.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zm96 0h22.4c6.4 0 12.8-6.4 12.8-12.8V204.8c0-6.4-6.4-12.8-12.8-12.8h-22.4c-6.4 0-12.8 6.4-12.8 12.8v134.4c0 6.4 6.4 12.8 12.8 12.8zM496 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