Autor: Miguel Collado Di Franco
Asistente de investigación: Juan Rojas
Algunos analistas argumentan que República Dominicana, desde el punto de vista laboral, es una sociedad excluyente. Si entendemos que la exclusión se refiere a que la tasa de desempleo es alta, los ingresos son bajos y entrar al mercado laboral formal no es la norma, sino la excepción, esa expresión adquiere sentido descriptivo.
República Dominicana no es una economía cuyas reglas de juego institucional han sido creadas para facilitar la incorporación de las personas al mercado laboral, ni para generar ingresos altos, y tampoco para propiciar movilidad social. Al contrario, las políticas públicas de República Dominicana tienen años de atraso en la creación de las condiciones para un mercado de trabajo dinámico que permita reducir la pobreza por medio de más empleo y mejores ingresos.
En una economía con características de este tipo, las legislaciones de salarios mínimos crean ilusiones en quienes perciben bajos ingresos laborales. También crean esperanzas en personas sinceramente preocupadas por el nivel de pobreza que prevalece en el país. Sin embargo, la realidad es que las legislaciones de salarios mínimos no representan una solución, ni tampoco una ayuda temporal, a los problemas laborales estructurales. Al contrario, perjudican a quienes pretenden beneficiar.
Para comprender que el salario mínimo no soluciona problemas que ameritan reformas estructurales de la economía, es necesario recordar que el salario es un precio, solo que con un nombre particular. Aumentar los salarios de forma artificial, por muy bien intencionada que sea la política, provoca distorsiones en los procesos que se llevan a cabo en la economía. Estas distorsiones son similares a las que suceden cuando se modifica cualquier precio. En este caso, el problema es que estas distorsiones afectan las mismas vidas de los trabajadores que las legislaciones pretenden beneficiar.
En vista de que cada dos años deben ser revisados los salarios mínimos en el país, es conveniente tener en cuenta, para el futuro, que muchos países no tienen ningún tipo de legislación de salarios mínimos. Como mostramos, existen diferentes países que no imponen pisos salariales, por lo que no limitan las negociaciones laborales voluntarias y libres entre sus ciudadanos. Sin embargo, son economías que, a diferencia de República Dominicana, tienen climas de inversión que favorecen la creación de diversos procesos productivos que generan bienes para producción local y exportación. En consecuencia, sus ciudadanos perciben salarios mayores, y sus tasas de desempleo son menores, en promedio, que en economías similares que tienen legislaciones de precios laborales y climas de inversión débiles.
Es imposible legislar los precios
El salario que recibe una persona representa un precio. Históricamente ha recibido un nombre diferente y por eso se nos hace más difícil comprender su rol en la economía, así como la imposibilidad que existe de fijarlo de manera artificial.
Luego de toda la experiencia acumulada en República Dominicana, uno podría formularse las siguientes preguntas y anticipar sus respuestas. ¿Sería conveniente pedir una legislación para fijar los precios de la economía? ¿Debe crearse un comité para fijar el precio de, por ejemplo, el pan, el azúcar o la gasolina? Las personas que podrían influir sobre la opinión pública, o tomar decisiones de este tipo, tienen la edad suficiente para recordar la última vez que vivimos esas experiencias, y las consecuencias negativas para los consumidores.
Las filas interminables para comprar gasolina, las personas amaneciendo en establecimientos esperando a que abrieran para poder conseguir una ración de pan o azúcar, son recuerdos que nos llegan a la mente. Estas fueron experiencias causadas tratando de solucionar, por medio de alteraciones de precios, problemas que tenían otra naturaleza. El único resultado fue la escasez de los productos regulados, y la disminución del bienestar de los dominicanos. Es decir, la solución buscada en el momento perjudicó a quienes pretendía ayudar: los consumidores.
De igual forma, conformar un comité para incrementar los precios de los bienes y servicios creados por las empresas tendría consecuencias negativas para los consumidores y las mismas empresas que se pretendería ayuda. Hacer esto implicaría que, si el precio fijado es superior al valor que otorgan las personas a los bienes y servicios, se crearían excedentes ya que las ventas legales disminuirían. Bajo estas circunstancias, sería ilegal para alguien poder comprar un bien o servicio al precio que lo valora, sino que tendría que pagarlo más caro. En este ambiente institucional, el emprendedor que desee permanecer en la formalidad sufrirá las consecuencias de menos ingresos, o la quiebra. Es decir, se perjudicaría a quien se pretende ayudar: al productor[1].
Así como las fijaciones de precios no ayudan a consumidores ni productores, tampoco lo hacen con los trabajadores. Es fácil de entender: los bienes no pueden costar más que el valor percibido por los consumidores, de lo contrario se producen excedentes que no se pueden vender de forma legal. De igual forma, los trabajadores no podemos percibir salarios por encima del valor que aportamos dentro de la economía, de lo contrario se produce un excedente de mano de obra que no se puede contratar de forma legal.
Cuando se hace ilegal recibir un sueldo por debajo de un monto determinado, disminuye la cantidad demandada de mano de obra. El excedente que se produce tiene un nombre particular: desempleo. Es decir, una legislación que pretende ayudar a generar mayores ingresos para los empleados, puede hacer que el salario pase a ser cero si estos quedan desempleados.
Si todo lo planteado anteriormente no se verificara, manipular precios y salarios de forma artificial sería la solución para incrementar el bienestar en las economías del mundo. En lugar del trabajo productivo y la toma de riesgos para innovar y buscar mejores soluciones a los problemas de los seres humanos, bastaría legislar para aumentar salarios y precios. Como saben todas las personas con nociones de lo que conlleva producir algún bien, por sencillo que sea, la realidad es completamente diferente. El accionar humano se expresa en la forma de procesos que conducen a resultados, y cuando se intenta legislarlos las consecuencias terminan siendo diferentes a lo que esperaban los hacedores de políticas públicas.
Cuando se incrementan los salarios de forma artificial y de manera sistemática, las personas son forzadas a alterar su comportamiento de manera consecuente, produciéndose ajustes espontáneos e inevitables. El mecanismo puede resumirse de la siguiente forma:
· Los desempleados menos productivos de la economía encuentran menos trabajos formales, aumentando los niveles de desempleo y de empleo informal;
· Las empresas con menos capacidad para cubrir sus costos laborales optan por la informalidad o son forzadas a cerrar –o nunca llegan a operar y a contratar personal;
· Aquellas empresas que operan en la legalidad experimentan costos laborales mayores al tener que pagar más por unidad producida, y se ven precisadas a pasar una parte de estos costos a sus consumidores en la forma de precios más altos;
· Precios más elevados en los bienes y servicios de las empresas legales ocasionan que la demanda de bienes finales e intermedios sea inferior al nivel que prevalecería sin distorsiones en los salarios;
· Cuando la economía termina de reaccionar, ajustándose a la distorsión producida por el aumento de los salarios mínimos, el incremento salarial por encima de la productividad de los trabajadores tiende a disiparse;
· En el largo plazo, la economía se acostumbra a estas distorsiones y se convierten en estructurales, afectando permanentemente los niveles de costos, los precios, y las tasas de informalidad y de desempleo.
A pesar de que alterar los salarios de forma artificial no beneficia a los trabajadores, a veces se cree que es una norma que todas las economías tengan legislaciones dirigidas en esa dirección. Sin embargo, la realidad es otra.
Altos ingresos, bajo desempleo y ausencia de salario mínimo: parte del legado de Lee Kwan Yew en Singapur
A raíz del fallecimiento de Lee Kwan Yew el pasado mes de marzo, economistas y articulistas locales han escrito favorablemente sobre Singapur y su desarrollo económico. Incluso, el presidente de la República dedicó parte de un discurso pronunciado el pasado 15 de mayo para colocar a Singapur como ejemplo de una economía que ha creado un clima de negocios muy favorable a la inversión extranjera[2]. En su discurso, exaltó las condiciones de esa nación, las cuales le permiten exhibir una de las tasas de desempleo más bajas del mundo, y niveles salariales muy superiores a los de otras economías.
[[{“type”:”media”,”view_mode”:”media_original”,”fid”:”3397″,”attributes”:{“alt”:””,”class”:”media-image”,”style”:”height: 446px; width: 657px;”}}]]
[[{“type”:”media”,”view_mode”:”media_original”,”fid”:”3384″,”attributes”:{“alt”:””,”class”:”media-image”,”style”:”height: 438px; width: 657px;”}}]]
[[{“type”:”media”,”view_mode”:”media_original”,”fid”:”3402″,”attributes”:{“alt”:””,”class”:”media-image”,”style”:”height: 460px; width: 657px;”}}]]
A pesar de las buenas descripciones de Singapur aparecidas en escritos recientes, estos han omitido un punto relevante para el debate local. Ha faltado resaltar la ausencia de una política de salario mínimo en esa nación. En Singapur los salarios son fijados libremente por medio de negociaciones voluntarias. En la nación asiática, como en otros países del mundo, las políticas públicas tienen un enfoque para crear un mercado laboral más flexible. Esta es la forma como Singapur, ha logrado ocupar a casi el cien por ciento de su mano de obra local y extranjera. La tasa de desempleo a marzo de 2015 era de 1.8%, con un porcentaje de mano de obra extranjera superior al 36%, según datos recientes[3].
¿Cómo lo ha logrado Singapur? Haciendo reformas que permitan un clima favorable para la eliminación de la pobreza por medio de emprendimientos productivos. Desde hace años, importantes índices vienen reflejando los logros económicos e institucionales de esa nación. El clima institucional ha sido la clave para el desarrollo de ese país, incluyendo el sistema tributario. En la actualidad, la tasa del impuesto sobre la renta en Singapur es 17%, muy inferior al 27% de República Dominicana. El GST, un impuesto equivalente al Impuesto al Valor Agregado o al ITBIS, tiene una tasa de 7% en lugar de las tasas de 18% y 13% de República Dominicana.
[[{“type”:”media”,”view_mode”:”media_original”,”fid”:”3399″,”attributes”:{“alt”:””,”class”:”media-image”,”style”:”height: 498px; width: 657px;”}}]]
Europa: países sin salarios mínimos, pero con mayores ingresos
¿Qué tenían en común Alemania, Austria, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Italia, Noruega, Suecia y Suiza en 2013? En este caso, el elemento común era la ausencia de leyes de salario mínimo. ¿Ganan menos los empleados de esos países? Todo lo contrario. El gráfico muestra un salario promedio superior en el conjunto de estos países. Igual sucede con el desempleo, el cual es superior en los países que sí tiene legislaciones que establecen un salario mínimo nacional.
[[{“type”:”media”,”view_mode”:”media_original”,”fid”:”3387″,”attributes”:{“alt”:””,”class”:”media-image”,”style”:”height: 439px; width: 657px;”}}]]
[[{“type”:”media”,”view_mode”:”media_original”,”fid”:”3388″,”attributes”:{“alt”:””,”class”:”media-image”,”style”:”height: 441px; width: 657px;”}}]]
Conclusión
El bienestar material de las personas no se alcanza con legislaciones. Solo se consigue produciendo bienes y servicios que logren satisfacer las necesidades de los seres humanos. La historia de la humanidad nos ha demostrado que solo los trabajadores involucrados en los procesos productivos que producen los bienes y los servicios mejor valorados por los consumidores son aquellos que logran mejores salarios.
Si queremos reducir la pobreza en República Dominicana, necesitamos más empleo y más ingresos. Sin embargo, para lograr esto no es aconsejable que cada dos años el salario mínimo se convierta en el principal o, tal vez, único instrumento de política pública laboral. En cambio, es necesario contar con una reforma fiscal integral, que conlleve una Ley de Responsabilidad y Transparencia Fiscal y una Reforma Integral al Código Tributario; mejoras en la estructura del mercado de energía; mayor competencia en el mercado de transporte de cargas; mayor participación de la sociedad civil en la provisión de salud y educación; reforma al código laboral que reduzca los costos de emplear; y reformas que permitan una mayor seguridad jurídica, entre otras.
Este artículo solo ha pretendido señalar, una vez más, que la solución a los problemas de los trabajadores dominicanos y sus bajos salarios no está relacionada al nivel de salario mínimo que prevalezca en la economía. Los trabajadores dominicanos merecen quiénes los defiendan y demanden para ellos un mejor clima de inversión. Esa es la única forma como las naciones más prósperas del mundo han logrado, de forma sistemática, que sus ciudadanos incrementen sus niveles de bienestar material.
[1]Esta es la razón por la cual generalmente los gobiernos terminan comprando los excedentes que se producen cuando se fijan precios mínimos en mercados como los agrícolas. Debido a que los consumidores no están dispuestos a comprar los excedentes que ocasionan los aumentos artificiales de precios, estos son adquiridos con dinero de los contribuyentes. Al fin y al cabo, los consumidores terminan pagando más caro los bienes con precios de sustentación.
[2] Redacción del periódico El Día. (2015). Danilo Medina pide a los empresarios invertir en el mercado local. El Día. Recuperado de http://eldia.com.do/medina-pide-a-los-empresarios-invertir-en-el-mercado-local/
[3]Ministerio de Mano de Obra de Singapur. (2015). Foreign workforce numbers. Ministry of Manpower. Recuperado de http://www.mom.gov.sg/documents-and-publications/foreign-workforce-numbers y Ministerio de Mano de Obra de Singapur. (2015). Employment Situation, First Quarter 2015. Ministry of Manpower. Recuperado de http://stats.mom.gov.sg/Pages/Employment-Situation-First-Quarter-2015.aspx
Vistas Totales 455 , Vistas Hoy 2
