CREES

En un documento de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) que circuló ayer en la web, se resalta las altas pérdidas que ha tenido esta empresa, indicando que el subsidio será similar al año 2012.  Pero, esto no debe sorprender a los dominicanos porque lo que se está haciendo en la CDEEE es administrar el estatus-quo.  En su informe de gestión, la CDEEE informa que durante el año 2012 se destinaron US$1,288.9 millones a subsidios corrientes.  A fines del año pasado, CREES estimó este subsidio en US$1,505 millones, cifra muy similar a la expuesta la semana pasada por el Presidente Danilo Medina.

Según el documento de la CDEEE, el total de las pérdidas técnicas y no técnicas se calcula entre 35.6% y 37.3% de la energía que se compra; en el documento aparecen dos cifras.  Por otro lado, se resalta el grave problema del cobro de la energía eléctrica en todo el territorio nacional por parte de los tres monopolios regionales que distribuyen la energía eléctrica (EDENORTE, EDESUR y EDEESTE).  Mientras en el informe de gestión se resaltan las pérdidas por ineficiencias técnicas, robo y cobranzas ineficientes, la CDEEE hace énfasis en que debe generar su propia electricidad. 

Parecería que la CDEEE quiere entrar en el jugoso negocio de la generación y no quedarse sólo con las pérdidas de la distribución de electricidad.  En la situación fiscal actual y los requerimientos de subsidios, no queda claro de dónde se obtendrían los US$1,500-2,000 millones para instalar 900 MW  de generación.  En este sentido, los esfuerzos de la CDEEE no serán suficientes porque mantiene un sistema y estructura de mercado que no introduce incentivos de mejorar el desempeño. 

En una empresa pública que recibe subsidios sin muchos problemas, no se promueve el mejor uso de los recursos escasos.  Es decir, no se impone la disciplina del sistema de ganancias y pérdidas que guía las acciones de la iniciativa privada.  En este sistema, existe un incentivo claro de mejorar el desempeño porque se podría recibir la recompensa de las ganancias, pero si se mantiene la ineficiencia están presente las amenazas de las pérdidas.  Pero, una empresa pública no se maneja en ese sistema de incentivos que impone la economía de mercado.  

La CDEEE tiene un modelo de negocio insostenible que está implicando altos costos para vivir y hacer negocios en la República Dominicana, lo que quita competitividad a las empresas que están radicadas en el país.  Además, la ineficiencia imperante implica que el impacto fiscal sea importante y estemos derrochando recursos escasos para mantener un sistema insostenible de manera artificial (con subsidios).  Se requiere de reformas estructurales que cambien la estructura del mercado de energía eléctrica, donde se permita la integración vertical (eliminar la separación legal de generación y distribución), introducir competencia en la distribución de energía eléctrica (eliminar los monopolios regionales) y re-introducir la participación del sector privado.  El Estado debe jugar un papel de facilitador y regulador, en lugar de proveer los servicios de energía eléctrica directamente.

 

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