Autor: CREES
Fecha: 11 de octubre de 2018
¿Cuánto les cuestan los poderes legislativos a los contribuyentes de América Latina? Desde el Centro Regional de Estrategias Económicas, CREES, hemos publicado varios análisis en años diferentes con el fin de contestar esa pregunta. En esta ocasión presentamos el costo de los congresos latinoamericanos con los datos disponibles para 2017, el último año de los cuales se dispone información.
Como el presente trabajo solo muestra los datos de 2017, no contiene comparaciones con años anteriores. Sin embargo, consideramos importante mencionar que entre 2015 y 2017 el gasto legislativo promedio por habitante pasó de US$9.9 millones a US$10.4 millones en los 17 países analizados. Ante este incremento, surge la interrogante de si se produjo algún aumento en la percepción de los ciudadanos sobre la función que realizan los poderes legislativos en los países de América Latina. Si el gasto legislativo va en aumento, el valor que perciben los contribuyentes de las funciones de los legisladores debiera incrementarse.
Sin embargo, en este caso particular, instituciones más costosas están proporcionando menor satisfacción a quienes pagan por ellas. Entre 2015 y 2017, los parlamentos de América Latina fueron percibidos como menos confiables por los ciudadanos de acuerdo al último informe de Latinobarómetro. Según los resultados del Informe de 2017, entre 2015 y 2017 la confianza de los ciudadanos en los parlamentos latinoamericanos disminuyó de 27% a 22%. De los tres poderes estatales evaluados, el legislativo fue el percibido como menos confiable entre los encuestados por Latinobarómetro. De igual forma, de todas las instituciones incluidas en la encuesta solamente los partidos políticos fueron percibidos como menos confiables que los parlamentos de América Latina.
Los poderes legislativos tienen funciones que van más allá de la redacción y modificación de las leyes de los países. Los legisladores tienen la muy importante función de velar por el cumplimiento de la Constitución y las leyes, además de servir de un contrapeso político que fiscaliza la administración de los recursos económicos administrados por los gobiernos.
Por lo anterior, y ante la creciente disminución en la confianza en los congresos, es importante que la ciudadanía conozca cuánto les están costando las funciones que realizan quienes les representan en los poderes legislativos. Los gráficos mostrados a continuación presentan las dimensiones de los diferentes congresos para 17 países de América Latina en cuanto a sus respectivos tamaños y al costo de los mismos.

Para iniciar el análisis, es imprescindible conocer el número de legisladores de los diferentes poderes legislativos de los 17 países evaluados. Como se aprecia en el Gráfico No. 1, los países con mayor número de legisladores son México (627) y Brasil (594). Mientras que Costa Rica es el país que tiene la menor cantidad de parlamentarios (57). En cuanto a la República Dominicana, su congreso registra un total de 222 legisladores, divididos entre la Cámara de Diputados con 190, y el Senado con 32. Esto nos convierte en el quinto país con mayor número de legisladores en América Latina.

Con la finalidad de poder tener una idea de la dimensión de cada congreso, es necesario presentar el número de legisladores como proporción de los habitantes de cada país. Esta medida ayuda a apreciar el exceso de representantes que pueden tener los ciudadanos de los diferentes países. El promedio de legisladores por millón de habitantes en América Latina es de 13. En el caso de Costa Rica, por ejemplo, aunque posee el menor número de legisladores, tiene 12 representantes por millón de habitantes, número similar al promedio de América Latina. Uruguay y República Dominicana presentan la mayor cantidad de legisladores por millón de habitante con 37 y 21, respectivamente. Mientras que Brasil es el de menor cantidad, con 3 legisladores por millón de habitantes.

El gasto legislativo representa todos los recursos destinados a cubrir las operaciones de los congresos. En América Latina, los tres países con mayores gastos legislativos en 2017 fueron: Brasil con US$3,165.9, Argentina con US$ 805.7 millones; y México con US$781.8 millones. La República Dominicana fue el octavo país con mayor gasto legislativo de los 17 países analizados, con un gasto ejecutado de US$135.9 millones. Este nivel es alto cuando es comparado con el de economías similares. En efecto, el nivel de gasto legislativo de República Dominicana fue 123.7% superior al de los países de Centroamérica, cuyo promedio fue de US$60.8 millones en 2017.

El gasto total de los congresos dividido por la cantidad de habitantes de cada país expresa cuánto le cuestan, en promedio, a cada ciudadano mantener a sus legisladores. En 2017 el Congreso de la República Dominicana fue el sexto en consumo de recursos por habitantes, costando US$12.6 por persona. Este monto es 16.7% superior al promedio de la región que se situó en US$10.4 por persona. El congreso más costoso por habitante fue el de Uruguay (US$43.5/habitante), seguido por el de Argentina (US$18.2/habitante) y el de Panamá (US$17.9/habitante).

Otra manera de medir la magnitud del gasto legislativo con el fin de compararlo entre países es analizarlo como proporción del gasto de cada gobierno. De igual forma, es una manera de medir qué peso tienen los fondos destinados a los poderes legislativos dentro del presupuesto del gobierno. En 2017 la República Dominicana fue el quinto país con mayor proporción de gasto legislativo, equivalente a 1.04% del gasto del gobierno central. Mientras que el promedio regional se situó en 0.65%. Los cuatro países con congresos que consumieron más recursos de sus presupuestos fueron: Paraguay (1.40%), Guatemala (1.36%), Uruguay (1.34%) y El Salvador (1.05%). Estos porcentaje de gastos contrastan con los de países como Chile (0.28%), Colombia (0.26%), Ecuador (0.24%) y Bolivia (0.23%), que son los cuatro que presentan menor gasto legislativo en términos proporcionales.
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