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A pesar de que durante el 2016 el Gobierno Central no subsidió la tarifa eléctrica para los usuarios finales, las ineficiencias operativas de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE) obligan a que el gobierno deba seguir transfiriendo recursos para financiar sus operaciones, representando más de 20 mil millones de pesos durante dicho año. Estas transferencias están compuestas por el subsidio a la tarifa eléctrica, que se paga mediante el Fondo de Estabilización de la Tarifa Eléctrica (FETE), y las demás transferencias corrientes que se originan, principalmente, por los déficits operativos con que operan las tres EDE públicas. A partir del 2014, el FETE se reduce significativamente, gracias a la caída en los mercados internacionales de los precios del petróleo. Es decir, el gobierno necesitó de menos recursos para subsidiar la tarifa eléctrica. A pesar de esta reducción, y de que las Empresas Generadoras de Electricidad redujeron el precio al que venden la energía a las EDE, a los usuarios finales se les aplicó la misma tarifa por el uso de la eléctrica. En otras palabras, y como muestra la gráfica, el gobierno se benefició de esa diferencia de precios, recibiendo del FETE RD$2,644 millones en 2016.
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