CREES

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Entre 2007 y 2017, la Inversión Extranjera Directa (IED) de República Dominicana provino en un 47.9% de aportes de capital (nuevas inversiones), un 40.7% de reinversión de utilidades, y 11.4% de préstamos entre compañías. Durante este período, el flujo total de IED fue de US$26,488.0 millones. Es decir, menos de la mitad de la IED registrada en el país en estos últimos diez años provino de nuevos flujos de inversión. Estas cifras describen que la inversión para proyectos de nuevos procesos productivos no es tan alta. República Dominicana necesita, como toda economía que desee incrementar los flujos de inversión extranjera, un clima de negocios favorable y la prevalencia de un Estado de Derecho confiable, estable y no corrupto. Para lograr este propósito, es imprescindible realizar reformas estructurales en el país, así como el fortalecimiento institucional.

 

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