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La presión tributaria de la República Dominicana, promedió 13.7% del Producto Interno Bruto (PIB) entre 2013 y 2017. La presión tributaria no es más que el cociente de los ingresos que recauda el Estado por concepto de impuestos cobrados a los ciudadanos entre el PIB; es decir, los ingresos tributarios entre el PIB. Durante el período mostrado, el mayor incremento de la presión tributaria del país se registró en 1992 con la aplicación del Código Tributario, el cual simplificó el sistema impositivo, disminuyendo tasas y eliminando distorsiones del sistema impositivo. A pesar de esta experiencia, desde el 2000 en el país se han realizado varios incrementos generalizados de impuestos, con el fin de incrementar la presión tributaria. Sin embargo, estos incrementos de impuestos no ha sido efectivos en ese propósito, sino todo los contrario: han creado distorsiones en el sistema tributario del país; haciéndolo más complejo e incentivando la informalidad, la elusión y la evasión tributaria. En República Dominicana es necesaria una serie de reformas estructurales que mejoren el clima de inversión y los niveles de competitividad del país. Entre estas reformas estructurales, una reforma tributaria, que reduzca las distorsiones del Código Tributario actual, tendría como consecuencia mayor crecimiento económico, mayor creación de empleos y, por lo tanto, mayores recaudaciones tributarias por parte del Estado. En ese sentido, desde CREES se ha elaborado un Anteproyecto de Ley de Reforma Integral al Código Tributario, con la finalidad de reducir dichas distorsiones, reducir tasas y simplificar la estructura impositiva.
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