Autor: Panky Corcino
Extraído de: El Dinero
La decisión de la gestión de Danilo Medina de someter al Congreso Nacional un Proyecto de Ley de Presupuesto Nacional para 2020 con un déficit, para el Gobierno Central, de más de RD$110,251 millones, alerta a muchos economistas.
De inmediato se volvieron a disparar los cuestionamientos sobre la persistencia del Poder Ejecutivo en manejar un gasto superior a los ingresos que recibe y su tendencia a aumentar cada año la deuda pública de un país que, pese al crecimiento que pregonan sus autoridades, se acostumbra a manejar sus finanzas “cogiendo fiao”.
El proyecto de ley, puesto por el Senado bajo estudio de una comisión bicameral, presupuesta RD$997,119.2 millones. El Gobierno estima ingresos por RD$750,823.4 millones y gastos por RD$861,074.4 millones.
El experto en manejo presupuestario José Rijo Presbot coincide con los economistas Pavel Isa Contreras, Antonio Ciriaco Cruz y Miguel Collado Di Franco, al alertar sobre la necesidad de que el Gobierno ajuste el gasto y mejore la calidad de la inversión pública como parte del inicio de un proceso que lleve a la reducción del déficit.
“Lo primero es el modelo que se ha creado. Es un modelo en el que el Presupuesto que se elabora no es real. Un modelo en el que se sobreestiman los ingresos y se subvalúan los gastos. Por eso al final del año hay una modificación a la ley que se aprueba para todo el año, en la que se reconoce la disminución de los ingresos y el incremento de los gastos, que es lo que está pasando con la modificación del Presupuesto General de 2019”, dice Rijo Presbot.
El Proyecto de Modificación a la Ley 61-18, del 14 de diciembre de 2018, que aprueba el Presupuesto General del Estado para 2019, baja de RD$689,930.5 millones a RD$674,871.8 millones las expectativas de ingresos, unos RD$15,058.7 millones menos (un 2.2%).
Al mismo tiempo, aumenta la estimación de los gastos del Gobierno Central en un 21.8%, unos RD$166,540.1 millones, al aumentarlos de RD$765,455.9 millones a RD$931,995.9 millones.
De inmediato se volvieron a disparar los cuestionamientos sobre la persistencia del Poder Ejecutivo en manejar un gasto superior a los ingresos que recibe y su tendencia a aumentar cada año la deuda pública de un país que, pese al crecimiento que pregonan sus autoridades, se acostumbra a manejar sus finanzas “cogiendo fiao”.La decisión de la gestión de Danilo Medina de someter al Congreso Nacional un Proyecto de Ley de Presupuesto Nacional para 2020 con un déficit, para el Gobierno Central, de más de RD$110,251 millones, alerta a muchos economistas.
El proyecto de ley, puesto por el Senado bajo estudio de una comisión bicameral, presupuesta RD$997,119.2 millones. El Gobierno estima ingresos por RD$750,823.4 millones y gastos por RD$861,074.4 millones.
El experto en manejo presupuestario José Rijo Presbot coincide con los economistas Pavel Isa Contreras, Antonio Ciriaco Cruz y Miguel Collado Di Franco, al alertar sobre la necesidad de que el Gobierno ajuste el gasto y mejore la calidad de la inversión pública como parte del inicio de un proceso que lleve a la reducción del déficit.
“Lo primero es el modelo que se ha creado. Es un modelo en el que el Presupuesto que se elabora no es real. Un modelo en el que se sobreestiman los ingresos y se subvalúan los gastos. Por eso al final del año hay una modificación a la ley que se aprueba para todo el año, en la que se reconoce la disminución de los ingresos y el incremento de los gastos, que es lo que está pasando con la modificación del Presupuesto General de 2019”, dice Rijo Presbot.
El Proyecto de Modificación a la Ley 61-18, del 14 de diciembre de 2018, que aprueba el Presupuesto General del Estado para 2019, baja de RD$689,930.5 millones a RD$674,871.8 millones las expectativas de ingresos, unos RD$15,058.7 millones menos (un 2.2%).
Al mismo tiempo, aumenta la estimación de los gastos del Gobierno Central en un 21.8%, unos RD$166,540.1 millones, al aumentarlos de RD$765,455.9 millones a RD$931,995.9 millones.
La iniciativa autoriza al Poder Ejecutivo a gestionar, a través del Ministerio de Hacienda, préstamos con la banca comercial o la colocación de bonos para cubrir US$495 millones en operaciones de créditos que hicieron a corto plazo las distribuidoras de electricidad (Edeeste, Edesur y Edenorte) y más de US$611.7 millones de compra de energía. También autoriza al Ejecutivo a asumir un saldo de más de RD$33,070.4 millones de facturas de las distribuidoras con los generadores eléctricos.
El proyecto de ley, puesto por el Senado bajo estudio de una comisión bicameral, presupuesta RD$997,119.2 millones. El Gobierno estima ingresos por RD$750,823.4 millones y gastos por RD$861,074.4 millones.
El experto en manejo presupuestario José Rijo Presbot coincide con los economistas Pavel Isa Contreras, Antonio Ciriaco Cruz y Miguel Collado Di Franco, al alertar sobre la necesidad de que el Gobierno ajuste el gasto y mejore la calidad de la inversión pública como parte del inicio de un proceso que lleve a la reducción del déficit.
“Lo primero es el modelo que se ha creado. Es un modelo en el que el Presupuesto que se elabora no es real. Un modelo en el que se sobreestiman los ingresos y se subvalúan los gastos. Por eso al final del año hay una modificación a la ley que se aprueba para todo el año, en la que se reconoce la disminución de los ingresos y el incremento de los gastos, que es lo que está pasando con la modificación del Presupuesto General de 2019”, dice Rijo Presbot.
El Proyecto de Modificación a la Ley 61-18, del 14 de diciembre de 2018, que aprueba el Presupuesto General del Estado para 2019, baja de RD$689,930.5 millones a RD$674,871.8 millones las expectativas de ingresos, unos RD$15,058.7 millones menos (un 2.2%).
Al mismo tiempo, aumenta la estimación de los gastos del Gobierno Central en un 21.8%, unos RD$166,540.1 millones, al aumentarlos de RD$765,455.9 millones a RD$931,995.9 millones.
La iniciativa autoriza al Poder Ejecutivo a gestionar, a través del Ministerio de Hacienda, préstamos con la banca comercial o la colocación de bonos para cubrir US$495 millones en operaciones de créditos que hicieron a corto plazo las distribuidoras de electricidad (Edeeste, Edesur y Edenorte) y más de US$611.7 millones de compra de energía. También autoriza al Ejecutivo a asumir un saldo de más de RD$33,070.4 millones de facturas de las distribuidoras con los generadores eléctricos.
Rijo Presbot insiste en que “el déficit se está incrementando en RD$22,600 millones. Es decir, de 1.7% del PIB que se presupuestó originalmente, según el Gobierno, que también esconde el déficit, va a terminar en 2.2% del PIB”.
Entiende que, incluso será mayor que 2.2% del producto interno bruto (PIB), porque la gestión de Medina “aprendió” desde 2012 a transferir gastos para el año siguiente, como disminución de cuentas por pagar.
“Al transferirse como disminución de cuentas por pagar, no se transfieren como gastos, sino como necesidades a cubrir. Entonces, está incrementando la deuda porque está generando gastos en un año y los está convirtiendo en deuda, sin registrar como deuda, para el año siguiente”. Afirma que bajo ese concepto colocó en 2018 un total de RD$57,000 millones.
“En este año se presupuestaron para disminución de cuentas por pagar, es decir, pagos a contratistas y suplidores de años anteriores, por RD$66,000 millones y para 2020 se están presupuestando unos RD$43,000 millones”, sostiene el experto en presupuesto.
Después del Consejo de Ministros que aprobó el Anteproyecto de Ley de Presupuesto, el ministro de Hacienda, Donald Guerrero Ortiz, habló, según su punto de vista, del propósito de la administración de Medina de mantener “la consolidación fiscal”, reduciendo las partidas de déficits presupuestarios a niveles “manejables”.
Guerrero Ortiz mandó a los periodistas a anotar como buena nueva que el Gobierno se propone cubrir con sus recaudaciones “el cien por ciento del gasto corriente, incluyendo los intereses”, aunque agregó: “No vamos a tomar financiamiento ni para pagar intereses ni para pagar gasto corriente, el financiamiento estará destinado a cubrir la parte del gasto de capital que no se cubre con las recaudaciones, porque hay una parte que sí se cubre, más el refinanciamiento de los vencimientos de la deuda, que al año próximo alcanza unos RD$86,000 millones de amortizaciones de capital”.
En números rojos
Ciriaco Cruz, vicedecano de Economía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), recuerda que al proyectar un déficit de RD$110,251 millones del sector público no financiero (SPNF) en las finanzas públicas, “se cumplen 11 años de formulación de presupuestos deficitarios que presenta el Gobierno desde el año 2008 hasta la fecha”.
Deplora que desde 2008 solo se pensó en la moderación y consolidación fiscal del Presupuesto Nacional en 2011 y 2012 cuando se formularon con déficits de un 1.5% y un 0.9% del PIB. “En los años siguientes, desde 2013 hasta 2020, exceptuando el año 2019, los déficits formulados sobrepasan el 2% del PIB”, añade.
Observa que el Proyecto de Presupuesto 2020 sigue la misma tendencia que el que se ejecuta este año. Dedicará el 3.0% del PIB al pago de intereses de la deuda pública, el 2.6% se destina a inversión pública y US$2,000.1 millones en bonos globales como fuente de financiamiento externo.
Según las informaciones colgadas en el portal de la Digepres sobre el balance presupuestal, a agosto de este año, el Gobierno central había recibido RD$442,790.5 millones, pero había gastado RD$29,301.5 millones (un 6.6%) más de sus ingresos, para un total de RD$472,092 millones.
El balance de 2018 arroja que el Gobierno Central recibió ingresos por RD$604,098.8 millones y gastó RD$81,236.6 millones más, para un total de RD$685,335.6 millones.
Para Collado Di Franco, del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), la gestión de Medina “no ha mostrado interés en estabilizar las finanzas públicas, como lo hizo el primer gobierno del mismo partido oficial en la década de 1990, cuando la deuda pública de República Dominicana se redujo en un 28%”.
La deuda pública interna y externa de República Dominicana se situaba en US$34,399.1 millones al 31 de agosto de este 2019, según la Dirección General de Crédito Público. El Gobierno Central cargaba a ese mes con US$23,140.3 millones contratados en el exterior y una deuda interna de US$10,682.1 millones.
“La situación de la deuda pública, antes que mejorar o sostenerse, se ha complicado y promete continuar haciéndolo con el Presupuesto presentado para 2020”, dice Collado Di Franco.
Recuerda que la deuda pública aumenta cada año por un incremento del gasto del Gobierno que genera déficit y que se refleja en más remuneraciones a empleados y en el gasto en bienes y servicios, “además del tema estructural que tenemos al subsidio del sector eléctrico, a través de las Ede administradas por el mismo Gobierno”.
Para el economista del CREES, cualquier intención seria de reducir los déficits en cada presupuesto debe empezar por “congelar el gasto, realizar una reforma para simplificar el sistema tributario, que incluya con menos figuras impositivas, tasas menores y con una base más amplia, como hicimos precisamente en los años 1990”.
También Isa Contreras, docente e investigador del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), entiende que el Gobierno estima un déficit menor al que dicta la realidad para 2020, especialmente por tratarse de un año electoral y, por lo tanto, con mayores riesgos de que los gastos públicos se disparen por encima de lo presupuestado.
Al analizar los presupuestos elaborados por gestión de Medina, plantea que “desafortunadamente para el Presidente, su legado fiscal no es positivo porque, a pesar del buen momento macroeconómico que ha vivido el país durante su gestión, la situación fiscal no ha mejorado y va a dejar a las finanzas públicas en una situación frágil y poco preparada para enfrentar momentos malos”.
Isa Contreras observa que entre los años 2015 y 2018 los ingresos del Gobierno dominicano crecieron, en promedio, unos RD$46,000 millones cada año, para una tasa media anual de 9.6%, mientras los gastos lo hicieron a un ritmo medio anual de RD$50,000.5 millones, para una tasa media anual de 8.9%.
“En la mayoría de los casos, el Gobierno termina con déficits mucho mayores de los proyectados en los presupuestos formulados. Trasciende el caso de 2012, año electoral, que el Gobierno formuló un déficit financiero del 0.9% del PIB y terminó con un déficit del 5.3% del PIB”, dice.
Vistas Totales 347 , Vistas Hoy 3
