CREES

 

Las pérdidas totales acumuladas hasta mayo de las empresas distribuidoras de electricidad (EDE) alcanzaron el 41.1%. Es decir, por cada 100 pesos de energía comprada las EDE perdieron el equivalente a 41 pesos, según los datos del último informe de desempeño elaborado por el Ministerio de Energía y Minas.

El 41.1% de pérdidas se divide en energía comprada pero no facturada, que representó 30.5%; y energía facturada pero no cobrada, la cual representó el 10.6% del total comprado.

El resultado de mayo indica que las pérdidas acumuladas se han incrementado desde marzo, cuando representaron 37.5%.

Las pérdidas de energía de las distribuidoras son pagadas por los ciudadanos con sus impuestos.  Para este año 2022, el subsidio eléctrico fue presupuestado en US$942.8 millones. Un monto que representaba el 30.5% del déficit fiscal presupuestado. El aumento en las pérdidas, junto al incremento en los precios internacionales del petróleo, del gas natural y del carbón, deberán incrementar el monto del subsidio corriente a las EDE en 2022.

Mantener la distribución de electricidad dentro del ámbito político impide que se creen los incentivos para que las EDE consigan operar con eficiencia sin demandar subsidios del gobierno central. Con cambios en la administración y la propiedad de las distribuidoras, y la reducción de los subsidios hasta su completa eliminación, se podría contar con un sector eléctrico que no dependa de las finanzas públicas para su operación. Una carga menos para el fisco y, por ende, para los contribuyentes del país.

Vistas Totales 587 , Vistas Hoy 2 

Compartir en Redes Sociales