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Análisis de las estadísticas del mercado laboral de la República Dominicana, al cuarto trimestre de 2022

Autor: CREES

Fecha: 24 de abril del 2023

Introducción

El mercado laboral de la República Dominicana ha experimentado cambios significativos en los últimos años, especialmente en el contexto de la pandemia de COVID-19. Luego de superar la pandemia como crisis sanitaria, la cantidad total de personas ocupadas ascendió a 4.77 millones al cierre del 2022. Sin embargo, la generación de empleo en comparación con el periodo previo a la pandemia, el último trimestre de 2019, estuvo impulsada por el empleo informal, y la mayoría del empleo formal generado estuvo concentrado en empleados públicos.

El siguiente trabajo presenta un análisis del mercado laboral dominicano, empleado los resultados de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) del Banco Central de la República Dominicana para el cierre del año 2022. A partir de los datos de la encuesta, se analiza la tendencia y los cambios que ha experimentado el mercado laboral dominicano en comparación con el último trimestre de 2019.

De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) del Banco Central de la República Dominicana, al cierre del año 2022 la cantidad de personas ocupadas en República Dominicana –tanto en el sector formal como informal– ascendió a 4.77 millones de trabajadores. Esta cifra representa un incremento de 141,161 trabajadores en comparación con el tercer trimestre del mismo año. Entre estos dos trimestres los trabajadores formales aumentaron en 151,376; mientras que los informales se redujeron en 10,215. Estas variaciones explican el aumento neto de los 141,161 trabajadores ocupados. Es relevante señalar que existe un componente estacional que suele incrementar el empleo en el último trimestre de cada año, debido a las dinámicas que se producen en algunos sectores, como son comercio y turismo.

Sin embargo, en comparación con el cuarto trimestre del año 2019, el último periodo medido por la encuesta antes del inicio de la pandemia y de las medidas de restricciones de movilidad aplicadas por las autoridades, el incremento es menor, como se explica en el siguiente gráfico.

En comparación con el periodo previo a la pandemia, la cantidad total de ocupados aumentó en 58,106 trabajadores. Entre estos dos periodos, los trabajadores formales se redujeron en 42,479; mientras que los informales aumentaron en 100,586. Es decir, la recuperación del mercado laboral reflejada hasta el último trimestre de 2022 se debió a que los informales pudieron compensar la reducción de personas ocupadas en la formalidad, de acuerdo con lo reportado por el BCRD en la encuesta del mercado de trabajo.

Al analizar la variación del empleo con respecto al último trimestre de 2019 se puede apreciar que, de acuerdo con la segmentación por categoría ocupacional, la mayor parte de la generación de empleos estuvo concentrada en empleados del Estado y en cuentapropistas.

El aumento de los empleados públicos, en comparación con la variación negativa del empleo formal que se puede apreciar en la Gráfica No. 2 muestran una situación que llama la atención. Los datos de la encuesta revelan el peso que ha tenido la contratación del Estado en la generación de empleo, y que en términos netos existen menos empleados privados formales, en comparación con el año 2019.

Por otro lado, al analizar la composición del aumento de los 53,087 cuentapropistas, se puede verificar que un 64.8% de los mismos eran trabajadores informales.

Según rama de actividad económica, los sectores construcción y administración pública y defensa encabezaron la generación de empleo. Cabe señalar que la actividad de administración pública y defensa no abarca todos los empleados del Estado, esta no incluye empleados públicos en otros sectores como educación, salud, etc. Por esta razón la variación mostrada en este gráfico no coincide con la de la Gráfica No. 3.

En el cuarto trimestre de 2022, los ocupados estuvieron explicados por un aumento de 78,320 de empleados públicos y un aumento de 70,633 de empleados privados. Esto representó un 55.5% y 50.0% del incremento neto trimestral de los ocupados que ascendió a 141,161, respectivamente. Por otro lado, por una disminución en los cuentapropistas, los cuales en su mayoría tienden a laborar de manera informal y explican la reducción en la informalidad en este periodo.

Según los datos de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo, 2.68 millones de personas se encontraban trabajando en condiciones de informalidad en el último trimestre del año 2022. Esto representó un 56.2% de la fuerza laboral en este periodo.

En el último trimestre del año 2022 se verificó una reducción de la ocupación informal de 10,215 trabajadores en comparación con el tercer trimestre del mismo año. En este mismo periodo la fuerza laboral o población económicamente activa (PEA) se incrementó en 147,651 personas. La disminución en los ocupados informales y el aumento de la PEA en ese trimestre resultaron en una disminución de la tasa de informalidad de 1.9 puntos porcentuales.

Sin embargo, en comparación con el 54.8% del último trimestre del año 2019 la informalidad se encuentra 1.4 puntos porcentuales por encima. Según los datos, la proporción de empleados informales por cada 100 formales pasó de 121 en el 2019, a 128 en el 2022; un incremento de 6.0%.

Como porcentaje de la población en edad de trabajar (PET), la fuerza laboral es menor que antes de la pandemia, de acuerdo con los datos más recientes de la encuesta del mercado laboral del BCRD. La fuerza laboral o población económicamente activa (PEA) representó el 63.6% de la población en edad de trabajar; este es un número bajo en comparación con el 65.4% de finales de 2019, y con el promedio de 2018 y 2019. Quienes no se encuentran dentro de la PEA son los denominados inactivos. Pero también son excluidos de la PEA aquellas personas que no están buscando trabajo, aunque pudieran trabajar. Estos últimos son los que tradicionalmente se conocen como desalentados, o personas que han optado por no continuar buscando empleo, aunque están disponibles para trabajar. La proporción de estos desalentados representó el 4.4% de la PET. Es un número alto, en términos relativos, cuando es comparado con el 2.9% del último trimestre de 2019.

El otro factor importante de por qué hay menos personas en la fuerza laboral, son los inactivos. Estas son aquellas personas que no trabajan, no están buscando trabajo y tampoco están disponibles para trabajar. Los inactivos suelen ser estudiantes, jubilados, incapacitados para laborar y amas de casa, entre otros. La proporción de inactivos como porcentaje de la PET es superior a la de antes de la pandemia. El aumento de los inactivos y de los desalentados reduce la fuerza laboral o PEA y, en consecuencia, es un factor que contribuye a reducir las tasas de desempleo y subutilización laboral.

De acuerdo con las estadísticas de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo, en 2022 se produjo un proceso de reducción del desempleo abierto. Es decir, disminuyó la proporción de personas desempleadas buscando empleo como proporción de la fuerza laboral. El porcentaje es menor que al término de 2019.

Sin embargo, el desempleo ampliado mostró una cifra superior a la de 2019, 11% contra 9.9%. Hay más personas que podrían trabajar pero que han dejado de buscar empleo de forma activa. El desempleo ampliado refleja mejor, a nuestro entender, la dinámica del mercado laboral dominicano. En una economía en la cual existen rigideces introducidas por la legislación laboral, es necesario incluir a aquellas personas que, de manera voluntaria, han optado por salir del mercado de trabajo y no buscar empleo de manera activa. Los desalentados representan un elemento importante de la dinámica laboral dominicana.

Una medida más amplia representa el desempleo ampliado y los subempleados. Es decir, aquellas personas que estarían dispuestas a trabajar más horas a la semana, pero no encuentran un empleo que se lo permita. De acuerdo con la encuesta de trabajo, el subempleo reportado ha disminuido, por eso la menor tasa al final de 2022.

Al analizar las tres tasas de desempleo y subempleo, es preciso tener presente el comportamiento de la tasa de participación laboral. Como se explicó anteriormente, en el último trimestre de 2022 fue menor debido, principalmente, a la cantidad de inactivos reportados en la encuesta. De igual forma, es importante tener presente la estacionalidad que suele producirse al final de año, debido al aumento transitorio de puestos de trabajo en algunos sectores de la economía.

Los ingresos de la población ocupada del país ha aumentado luego de la caída del primer trimestre de 2020, cuando las medidas de restricción de la movilidad a las personas redujeron los ingresos de los ocupados. La recuperación de la economía ha permitido el aumento del ingreso promedio por hora, como también lo ha hecho la inflación que se ha verificado en el país. Los ingresos demandados por los miembros de la fuerza laboral ocupada han experimentado aumentos, tal como lo han hecho los precios de bienes y servicios en la economía. El salario es un precio, que también tiende a responder con los episodios de inflación monetaria. Los precios que cobran los cuentapropistas también tienden a aumentar ante una expansión monetaria.

En el gráfico se observa que aunque el ingreso promedio por hora terminó el 2022 siendo 9.4% superior al del 2019, la inflación de precios ha deprimido lo ingresos en términos reales. La población puede adquirir menos bienes y servicios que antes de la pandemia. De acuerdo con la encuesta del BCRD, el ingreso promedio por hora es 11.3% inferior al de finales de 2019, cuando es ajustado por la inflación.

El aumento en el gasto en educación, luego de incrementarlo hasta llevarlo a representar el 4% del PIB, ha hecho que los empleados en enseñanza sean los mejor remunerados. El ingreso promedio por hora reportado por quienes laboran en enseñanza es un 12% superior al de aquellos que trabajan para bancos y otras instituciones relacionadas con las finanzas, quienes pertenecen a la segunda rama de actividad mejor remunerada.

Los trabajadores ocupados en el sector de educación percibieron, en promedio, RD$203.4 por hora en el último trimestre de 2022, de acuerdo con el BCRD. Le siguen aquellas personas ocupadas en empresas de intermediación financiera y de seguros, con un ingreso promedio por hora de RD$181.7, y por aquellas personas que trabajan para el gobierno dentro de administración pública y defensa. A continuación, siguen los empleados de salud y asistencia social, y los clasificados dentro de electricidad y agua. Estas estadísticas indican que las ramas de actividad económica en las cuales predominan servicios que no son de mercado, sino públicos, incluyen a empleados con mayores ingresos por hora que el resto de los ocupados de la economía.

 

 Conclusión

Las estadísticas del mercado laboral han mejorado en comparación con la primera parte de la pandemia, en la cual la pérdida de puestos de trabajo, y reducción del ingreso, fue muy pronunciada. Sin embargo, las últimas estadísticas oficiales del mercado de trabajo muestran que el aumento del empleo verificado entre 2019 y 2022 se debe al incremento de la informalidad y a que una parte importante de los empleos formales creados pertenecen al sector público. A la informalidad y al empleo público se le debe agregar el incremento de los inactivos como elemento que ha contribuido a la mejoría de las estadísticas de trabajo, sobre todo al realizar comparaciones relativas con la fuerza de trabajo.

La recuperación del empleo pudo haber sido más rápida, y sin necesidad del empleo de recursos del contribuyente, con reformas estructurales aplicadas al inicio mismo de la pandemia. Las medidas de restricción de la movilidad de las personas se unieron a un clima de negocios de baja competitividad y a la inflación de precios, cuyo origen se encuentra en las políticas de la pandemia, para crear un ambiente no tan favorable a la creación de empleos mejor remunerados. Sobre este último punto, los datos muestran que son los contribuyentes quienes con sus impuestos aportan al ingreso de aquellos empleados que están recibiendo mayores remuneraciones por hora en el país.

Una economía con tanta dependencia estatal en su mercado de trabajo está señalando que faltan políticas para un ambiente conducente el desarrollo en el cual los emprendedores puedan crear más valor y, en consecuencia, aumente la riqueza en la economía. Cuando esto se logre, las cifras de empleo y de ingresos darán un cambio notorio cónsono con el que deberán percibir los agentes económicos del país.

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