Crece la cantidad de dependientes del gobierno dominicano
El panorama de 2024
Autor: Miguel Collado Di Franco
Fecha: 4 de octubre de 2024
A junio de este año, la cantidad de ciudadanos que recibían algún tipo de ingreso recurrente mensual del gobierno dominicano llegó a representar el 48.5% de la población del país. Dicho porcentaje representa, por lo menos, 5.2 millones de personas que se benefician de algún ingreso mensual proveniente del erario; es decir, de los mismos recursos que aportan los contribuyentes. Entre final de 2020 y junio de 2024, el número de dependientes se ha incrementado en RD$1,380,305 personas. A pesar de las cifras de crecimiento y de empleo, la política adoptada, por medio de los subsidios sociales y la contratación de personal dentro del gobierno, ha dado como resultado la evolución mostrada en la primera gráfica.

Para fines de este observatorio de dependientes del gobierno dominicano, que solemos publicar cada año, los dependientes se distribuyen entre: 1) miembros de los hogares beneficiarios de las transferencias del programa Supérate, 2) los empleados públicos registrados en la seguridad social, registrados en la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) y 3) los pensionados del Estado, de acuerdo con las cifras de la Dirección General de Jubilaciones y Pensiones a cargo del Estado (DGJP). Estos tres grupos corresponden a personas que reciben un ingreso mensual recurrente, proveniente del sector público.
Lo que evidencian estos números es que en junio se verificó un mayor porcentaje de dependientes en comparación con el cierre de los años abarcados por el periodo 2009-2023. Solo en 2022 se verificó una cifra cercana al 48%; ese fue el año en el cual las autoridades decidieron aumentar el número de beneficiarios de los programas de subsidios por los efectos de la inflación internacional y local. El análisis presentado está realizado hasta el primer semestre de este año 2024. Las cifras disponibles no permiten un análisis hasta agosto o septiembre.

Una nota sobre los programas de SUPÉRATE
Es importante resaltar que en la actualiad es más diíficil para un ciudadano o investigador poder obtener los datos del número de beneficiarios de las transferencias de los programas pertenecientes a Supérate. En el pasado, los datos estaban disponibles en el sitio web de la Administración de Subsidios Sociales (ADESS), y eran publicados de manera mensual. En consecuencia, para elaborar este informe el número de horas invertido fue superior al de reportes anteriores del observatorio de dependientes que publicamos. Entendemos que, para facilidad de los interesados en las cifras, debe existir una serie de datos históricos, tal como antes estaba disponible en el portal de ADESS. La transparencia es importante, sobretodo cuando se destinan recursos provenientes de los mismos contribuyentes.
Con respecto a la transparencia, consideramos pertinente señalar algunos puntos que mejorarían la misma.
Primero, ayudaría contar con un listado de todos los programas de transferencias. El listado que existe en la actualidad es incompleto. Una lista rigurosa contendría en qué consisten los programas de transferencias, cuales son los montos otorgados y, si existe una condicionalidad, debe estar explicada para que el ciudadano o analista pueda comprender cuál es el criterio que se está empleando para mantener a la persona o familia dentro del program de transferencia.
La condicionalidad es diferente al criterio de necesidad que se pueda elegir. Es decir, una condicionalidad consistiría en que un niño cumpla a cabalidad con la asistencia a clases o que reciba chequeos médicos rutinarios. Estos son ejemplos de los criterios usados por los organismos multilaterales cuando diseñaron estos programas. El criterio de necesidad, debería ser objetivo, basado en unos párametros de pobreza, por ejemplo.
Aplicando criterios como los anteriores, quedaría más claro para los contribuyentes entender por qué existe, por ejemplo, Bonogas Chofer. Este es uno de los pocos programas que cuentan con algún detalle. El criterio de condicionalidad usado es “con la condición que se mantengan trabajando a fin de que puedan brindar el servicio de trasporte a los usuarios sin afectar los precios.”[1] Lo anterior pone a pensar que ya el gas licuado de petróleo (GLP) está siendo subsidiado. En tal sentido, es una transferencia a personas por hacer la actividad productiva que han decidido emprender, agregando un beneficio adicional. En tal sentido, no es un subsidio a un grupo de personas que tienen una necesidad particular. Es una transferencia gubernamental para beneficiar a un grupo de personas para que sus márgenes de ganancias no se afecten ante cambios en los costos. Es una condicionalidad cuestionable desde el punto de vista de la naturaleza de este tipo de programas, creados más de dos décadas atrás.
El otro punto importante que surge es: ¿cuántas personas se han graduado desde que inicia Solidaridad en República Dominicana en el año 2005, o desde que incian los primeros programas de transferencia en 2003? Desde sus orígenes los programas de asistencia fueron creados contemplando que los beneficiarios no recibieran transferencias de forma indefinida. Es decir, que se graduaran o salieran de los mismos. Una ayuda temporal. En tal sentido, es relevante saber cuántas personas han dejado de recibir transferencias a lo largo de todo el periodo de vigencia de este sistema de transferencias. El ciudadano que mira las cifras observa que el número de beneficiarios aumenta en el tiempo. Es decir, que la tasa neta de entrada a recibir algún subsidio es superior a la de salida.
Entran más de los que podrían estarse graduando. Si la pobreza está disminuyendo en el país, lo anterior no tiene sentido económico. Tal vez sí lo tiene un sentido político. Pero el fin de la economía es demostrar que los fines políticos no son compatibles con la realidad de escasez de recursos que tienen los mismo ciudadanos que aportan, con sus impuestos, a estos programas.
En adición, la salida o graduación se hace más difícil debido a que más programas son creados en el tiempo. En las siguientes tablas se identifican los programas que han sido creados en los últimos cuatro años, en comparación con los de existencia previa. Y como se observa, no fue posible encontrar datos para todos los años.


¿Cómo han crecido los dependientes?
En los primeros seis meses de 2024 el aumento en el número de dependientes representó las cifras que se muestran a continuación:
- Empleados públicos: 3,672
- Pensionados con recursos públicos: 13,829
- Miembros de familias beneficiarias de Aliméntate, que es el programa con más beneficiarios: 75,475
De acuerdo con nuestros estimados, basados en la metodología publicada en artículos previos[1], en la actualidad hay 4,272,366 personas pertenecientes a los hogares que reciben ayuda de las transferencias estatales dentro del programa Aliméntate. La forma de cálculo está determinada a partir del número de miembros de un hogar y de las tarjetas otorgadas[2]. El monto resultante es 107,599 personas más que en 2022, año en que fueron expandidos los programas de transferencias, luego del estallido de la guerra entre Ucrania y Rusia. El número de tarjetas es 64,258 más que en 2022 y 444,275 más que en 2020. Los beneficiarios por hogar aumentaron 1,220,477 con respecto al 2020.

Con relación a la política de empleos públicos, en junio de 2024 se verificó un incremento de 83,228 con respecto a 2020, y una disminución con relación a 2022, año de mayor empleo público registrado en diciembre, de 5,446. Estas comparaciones con el cierre del año anterior, señalan un aumento de 3,672 empleos con respecto a diciembre de 2023. Un promedio de 672 nuevos empleos por mes el primer semestre de 2024

Los datos de la SISALRIL muestran un incremento de cotizantes, o empleados formales, de 16.8% entre 2020 y junio de 2024. El mayor aumento se verificó en los empleados privados, 18.6%; mientras que el empleo público creció 12.8%. El total de empleados públicos con respecto al total de empleados formales fue 30.8%, tanto en 2020 como en 2022, a junio de 2024 se situó en 29.7%. Todavía sigue siendo una cifra alta, bajo los parámetros históricos.
El siguiente gráfico muestra que República Dominicana ocupa el cuarto puesto entre los países que más empleados tienen del total de ocupados de la economía, incluyendo formales e informales. Las estadísticas son publicadas por el CEDLAS y corresponden a 2022. En el recuadro, mostramos los datos actualizados a junio de 2024, y se aprecia un ligero aumento. Los datos del total de empleados provienen de la encuesta realizada por el Banco Central de la República Dominicana.

Con respecto a los pensionados, en seis meses el número total aumentó 6.3%. La cifra pasó de 220,414 a 234,243 jubilados, según los datos de junio último. Desde 2020 a junio de 2024, el número de beneficiarios con una pensión creció en 48.5%, un total de 76,540 personas.

El total de dependientes al cual nos referíamos al principio de este trabajo está representado por un 81.5% de personas que se benefician de la principal transferencia destinada a los hogares, que es el programa Aliméntate. Seguido por los empleados públicos y por los pensionados.

Consideraciones finales
En esta versión del observatorio es importante resaltar, nueva vez, la cantidad de dependientes del gobierno dominicano: 48.5% de la población.
Ese 48.5% se descompone de la siguiente forma: 1) miembros de hogares receptores del principal subsidio otorgado (Aliméntate): 39.6%; 2) empleados públicos como porcentaje de la población: 6.8%; 3) pensionados: 2.2%.
República Dominicana cuenta con un clima de estabilidad económica y política propicio para hacer las transformaciones que necesita la economía para otorgar la mejor ayuda que una administración puede dar a una sociedad: un ambiente para prosperar. En cambio, las dádivas políticas mantienen a las personas dentro de un círculo difícil de romper. Algunos tienen la voluntad y salen, pero la realidad es que la dedición política de mantener a más personas dependiendo del estado crea un incremento en el incentivo de las personas a no realizar todo el esfuerzo necesario para salir de la pobreza o, siemplemente, mejorar su nivel de vida. En palabras de economistas, proporciona mayor utilidad recibir una transferencia estatal que el esfuerzo para generar una unidad monetaria adicional por el esfuerzo individual.
El proceso de transformaciones que inicia en 2024 debería conducir a mejores condiciones de vida, por la ética del trabajo, por oportunidades de empleos más productivos y de mejor remuneración. Eso se logra con reformas adecuadas y consistentes entre sí. Esperamos que las autoridades se dirijan a un cambio, como sucedió en la década de los años 1990. El CREES está en la mejor disposición de ayudar. Porque lo que más nos interesa es una sociedad próspera, de ciudadanos con más ingresos logrados en base al trabajo proveniente de inversiones productivas; y que menos personas dependan de las donaciones políticas con dinero de los mismos contribuyentes.
[1]Administración de Subsidios Sociales. (2017). BonoGas Chofer. Recuperado el 3 de octubre de 2024, de https://www.adess.gob.do/subsidios/bonogas-chofer/
[2] Para el año 2024, de acuerdo con la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), un hogar tiene 3.0 miembros.
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