Autor: Miguel Collado Di Franco
Fecha: 27 de noviembre de 2025
Sí, las reformas estructurales continúan pendientes
República Dominicana, tal como hemos expresado desde hace más de una década, necesita implementar un conjunto de reformas estructurales que fortalezcan los fundamentos de la economía y promuevan la competitividad. En este último aspecto, que permitan incrementar la productividad en la economía.
Estas reformas tendrían propósitos más específicos. Por ejemplo, disminuir las barreras a la inversión e innovación, y mejorar el clima de negocios en la República Dominicana. De igual forma, reducir la estructura de costos internos para que las empresas puedan competir y generar más empleos y riquezas. Solo con empleos productivos que aumenten la riqueza en la economía, por medio de la creación de bienes y servicios de mayor valor, se puede alcanzar crecimiento económico sano.
En otro orden, las reformas necesarias contribuirían a crecer la economía formal, reduciendo los incentivos a la evasión y elusión que crea el complejo sistema impositivo actual. En tal sentido, el sistema tributario actual parece estar diseñado para promover la informalidad y la evasión; una consecuencia positiva afín sería reducir el contrabando y las falsificaciones, y la llamada competencia desleal.
¿Otros beneficios? Fortalecer el orden institucional, garantizar la convivencia armoniosa y la paz social. En última instancia, alcanzar en poco tiempo la calificación de grado de inversión. Sin reformas estructurales, no será posible lograr ese último objetivo.
La madre de todas las reformas debería ser una modificación tributaria. Una actualización a la legislación actual debería reducir tasas y ampliar las bases tributarias; eliminar impuestos distorsionadores; reducir la cantidad de anticipos al año; simplificar las normas generales y los requisitos para la declaración y pago de impuestos con un formulario único para retenciones enviado en una fecha específica del mes. Con una reforma de este tipo se estaría garantizando la eficiencia en las recaudaciones y se promovería mayor crecimiento económico. Las exenciones, al establecerse tasas más bajas y menos tributos, se mantendrían hasta agotar el período de vigencia de cada ley o contrato.
La ley de responsabilidad fiscal actual debe ser perfeccionada. Es necesario mayor control, para alcanzar una consolidación fiscal; por tanto, la legislación debería ser reforzada con reglas, no metas, de déficit y endeudamiento público.
Entre las reformas pendiente se encuentra la laboral. En este sentido, la modificación al Código de Trabajo debe ir enfocada a flexibilizar el mercado laboral, reducir costos laborales no salariales y establecer un seguro de cesantía, al cual puedan afiliarse quienes entran al mercado laboral. Se mantendrían los derechos adquiridos de trabajadores actuales.
En materia energética es necesario realizar cambios profundos en el sistema eléctrico con licitación de venta de las acciones de las empresas distribuidoras de electricidad, reducir el subsidio escalonadamente y revisión de las tarifas. En el aspecto de los hidrocarburos, entre otros elementos, es necesario revisar los impuestos existentes; y flexibilizar el mercado.
Con respecto al sistema de pensiones, la reforma, que debe ir acompañada de las anteriores para reducir costos en la economía y facilitar la formalidad, debe contemplar aumentar los aportes a las cuentas de capitalización individual. En adición, autorizar la inversión en el exterior de los fondos en las cuentas, limitar las inversiones en títulos del Estado, revisar la edad de retiro y tiempo de aportes, y combatir el fraude en declaraciones salariales.
Estas son algunas de las principales reformas pendientes, sin olvidar la necesidad de superar las trabas en permisología y eliminar regulaciones que encarecen hacer negocios y vivir en el país.
Vistas Totales 162 , Vistas Hoy 4
