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En la grafica del día de hoy se muestran las pérdidas de energía de las empresas distribuidoras (EDE) como porcentaje de la energía comprada por las EDE desde 2009 a julio del 2020.

Las pérdidas de energía eléctrica es un fenómeno que caracteriza a las tres distribuidoras estatales de electricidad (EDESUR, EDENORTE y EDEESTE). La falta de inversiones en el sistema de distribución, clientes sin equipos adecuados de medición, usuarios conectados de forma ilegal son, entre otros, factores importantes que determinan que la energía comprada por las EDE no pueda ser facturada en su totalidad. En adición, una parte de la energía facturada no es cobrada, lo cual se adiciona para obtener las pérdidas totales. En los últimos cinco años las pérdidas de las EDE promediaron 32%. Cualquier empresa que pierde una tercera parte del bien que compra, demuestra que tiene problemas de gestión que impiden su sostenibilidad. En los primeros siete meses de 2020 las pérdidas evidenciaron un deterioro significativo, aumentando a 44%; 33.1% correspondiente a pérdidas de energía y 10.8% a energía que fue facturada pero no pudo ser cobrada. La energía comprada por las EDE y que no pueden facturar o cobrar representa el principal componente del subsidio que reciben del dinero de los ciudadanos para poder continuar operando; estos recursos son pagados con impuestos presentes o futuros (deuda pública).

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