Autor: Miguel Collado Di Franco
En fecha 15 de marzo del corriente, publicamos un trabajo sobre la búsqueda de un indicador alternativo para medir la actividad económica dominicana[1]. Como explicamos en dicho artículo, en vista de las dudas sobre el nivel de crecimiento de la economía expresada por diferentes economistas y miembros de asociaciones empresariales decidimos buscar un indicador que pudiera ayudar a los agentes económicos a tener una mejor idea sobre el desempeño de la economía. Concluimos que el monto importado de derivados de petróleo y gas natural, medido en barriles, podían representar esa medida alternativa ya que entendíamos que no pudo haberse producido un incremento tan grande de eficiencia en tan poco tiempo que alterara la relación que ambas variables habían exhibido en el tiempo.
En este artículo pretendemos abundar un poco más sobre lo anterior, presentando datos de Estados Unidos y comparando la eficiencia en el uso de combustibles de esa economía con lo mostrado por las estadísticas dominicanas.
PIB e importaciones de combustibles, una vez más.
Observando el Gráfico No. 1, puede apreciarse la evolución, a través de índices, que han mostrado el Producto Interno Bruto (PIB) real y las importaciones totales de los derivados del petróleo y gas natural, en barriles, de acuerdo a las cifras oficiales. En el gráfico se aprecia la estrecha relación que mantenían ambas variables hasta principios de los años 2000. De igual manera, es posible apreciar cómo a partir de 2004 se acentúa una brecha entre ambas variables que había empezado a generarse desde 2002. En ese sentido, llama la atención que la eficiencia que muestran los datos empieza a partir de la crisis que se inició en 2003. Un período caracterizado por devaluación, aumento del desempleo, quiebras de empresas y disminución general de la actividad económica no concuerda con un incremento en la productividad que propicie que la economía exhiba niveles de eficiencia como los que se aprecian en el gráfico y que analizaremos posteriormente.
Independientemente de lo ocurrido con la crisis bancaria y las decisiones de políticas públicas que se adoptaron en ese período, es necesario preguntarse si tiene sentido la ganancia en eficiencia tan acelerada que exhiben las estadísticas de la economía dominicana, aún si las condiciones hubiesen sido normales. Es decir, tenemos que volver a preguntarnos si los dominicanos pudimos generar tan alto crecimiento económico consumiendo una cantidad de carburantes similar y, en varios años inferior a la que prevalecía en los primeros años del milenio.
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¿Más eficientes que Estados Unidos?
El Gráfico No. 2 muestra la evolución del incremento en eficiencia de la economía de Estados Unidos de 1973 a 2011. Los datos muestran que a EEUU le tomó alrededor de treinta y ocho años para poder producir un dólar real consumiendo la mitad de la energía que necesitaba en 1973. Es decir, una de las economías más productivas y competitivas del planeta necesitó casi cuatro décadas para poder doblar su producción de PIB real usando una cantidad similar de energía.
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A partir de la información de EEUU, salta la interrogante de cómo se compara República Dominicana en su capacidad de producir más producto por unidad de energía, de acuerdo a las cifras oficiales. A priori, el ejercicio no parece justo si tomamos en cuenta que EEUU es la economía con el índice de productividad más alto del mundo de acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo (OIT)[2], y ocupa el lugar número cinco entre los países más competitivos según el más reciente informe del Foro Económico Mundial[3], mientras que República Dominicana apenas ostenta la posición número 110 entre los 142 países del ranking.
Sin embargo, la comparación es necesaria para poder evaluar qué tan confiables son nuestras estadísticas de crecimiento económico y si las mismas necesitan una revisión que genere una mejora metodológica. Es sano hacer este tipo de similitudes si queremos mejorar nuestra producción estadística.
La cifras oficiales de los dos países nos indican que en el periodo 1994-2011, República Dominicana fue más eficiente que Estados Unidos en consumo de energía.[4] De acuerdo a los datos disponibles, República Dominicana redujo la cantidad de energía empleada para producir una unidad del PIB en 36.0%, mientras que Estados Unidos sólo lo hizo en 28.8%.
Si realizamos la comparación usando el periodo 2004-2011 los resultados son todavía más sorprendentes ya que somos dos veces más eficientes que EEUU en el uso de energía. El Gráfico No. 3 muestra esta comparación en la que se observa que los dominicanos, de acuerdo a las cifras oficiales, necesitamos 21.7% menos energía de la que necesitábamos en 2004 para poder producir una unidad de PIB real. Mientras que Estados Unidos sólo pudo reducir su consumo de energía para generar una unidad de producto en 10.5%.
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Tanto en Estados Unidos como en República Dominicana, no toda la energía producida es a base de derivados de petróleo y gas natural, sino que existen otras fuentes (e.g., nuclear, hidráulica, solar, viento) que en el caso del primer país representan alrededor del 38% del consumo total. En el caso dominicano no disponemos de estadísticas sobre el consumo total de energía; sólo de la electricidad producida por el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI). Y de acuerdo a las cifras del Organismo Coordinador del SENI, en 2011 el 73% de la electricidad generada provenía de combustibles derivados del petróleo y gas natural (el resto es carbón e hidráulica). Si contáramos con las estadísticas de la electricidad producida a nivel independiente y de la energía generada por los vehículos y por las maquinarias industriales, seguro que podríamos concluir que la mayor parte del total de la energía consumida en el país se genera a partir de las importaciones de combustibles derivados del petróleo y del gas natural.
La aclaración anterior la hacemos en vista de que hemos realizado comparaciones con el consumo total de energía de EEUU, y con el supuesto de que los derivados del petróleo y el gas natural representan la totalidad del consumo local. Lo cual, como acabamos de ver, no está lejos de la realidad y es un supuesto válido. Sin embargo, podemos calcular cómo se comportó el consumo de energía de Estados Unidos generado sólo a partir de derivados y gas natural. Esto es lo que aparece en el Gráfico No. 4, en el que se observa una relación similar a la que mostramos anteriormente. Haciendo esta comparación, los resultados nueva vez muestran que, sorprendentemente, nuestra economía es más eficiente que la estadounidense, según los datos oficiales.
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Conclusiones
El análisis de los datos de eficiencia en el uso de energía de Estados Unidos y de República Dominicana nos lleva a la conclusión de que la metodología de cálculo del PIB de nuestro país amerita una revisión. Llama la atención que la economía dominicana pueda exhibir eficiencias mayores que EEUU en el periodo 1994-2011, pero sobre todo que se hayan incrementado inmediatamente después de la crisis que inició en 2003.
Sería difícil creer que República Dominicana no ha experimentado ganancias de eficiencia en el consumo de energía en años recientes. Deben haberse producido algunas. Lo que llama la atención es que al compararla con una economía que tiene niveles muy superiores de adopción de tecnologías y mayor incidencia del sector de servicios como porcentaje del PIB (74% para EEUU contra 59% para R.D.), nuestra economía exhiba mayores eficiencias en el empleo de energía. Llama más la atención si tenemos en cuenta que la República Dominicana tiene grandes deficiencias en su sistema eléctrico que son conocidas por todos y que muchos consideran como uno de los principales lastres de la economía.
Tal y como concluimos en nuestro trabajo anterior, entendemos que las importaciones de combustibles medidas en barriles conservan una relación con el crecimiento económico similar a la que se mantuvo hasta principios de los años 2000. Por consiguiente, esta variable puede ser un mejor indicador de la actividad económica de República Dominicana, mientras no contemos con una revisión de las Cuentas Nacionales y la metodología de cálculo del PIB del país.
[1] Ver Buscando Indicadores Alternativos para la Actividad Económica: El Caso de las Importaciones de Combustibles.
[2] Organización Internacional del Trabajo. Indicadores Clave del Mercado de Trabajo, 5a edición. Ginebra, 2007.
[3] World Economic Forum. The Global Competitiveness Report, 2011-2012. Ginebra, 2011.
[4] Debido a la disponibilidad de información, para República Dominicana, empleamos barril de derivados de petróleo y gas natural como variable proxy de una unidad de energía, mientras que para EEUU usamos BTU.
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