Autor: Ernesto Selman
Introducción
El pasado día 27 de mayo se dieron a conocer medidas que conlleva flexibilización de la política monetaria en la República Dominicana. Estas medidas implican incremento de crédito fácil, dado que se modifican los requerimientos regulatorios para la evaluación y otorgamiento del crédito hacia los menores deudores comerciales, cuya deuda consolidada no exceda RD$25 millones (unos US$607,000); el anuncio de estas medidas se puede acceder aquí. Las medidas también implican que las autoridades monetarias impulsan crédito barato porque reduce los tipos de interés de referencia o Tasa de Política Monetaria (TPM) de 5% a 4.25% ; el anuncio de la reducción de tasa puede verse aquí. En el corto plazo esta política envía señales a los agentes económicos de que el crédito es más barato, lo que puede promover el crédito interno. Sin embargo, en el mediano plazo los efectos de señales de precios distorsionadas salen a flote y se hace obvio que el crecimiento de corto plazo era ficticio.
En la República Dominicana, se utiliza como referencia la tasa que paga el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) a los intermediarios financieros en la Ventanilla de Depósitos de Corto Plazo (llamada Overnight); esta es la Tasa de Política Monetaria (TPM)[1]. Esta ventanilla se utiliza en los bancos centrales para mantener fuera del mercado cualquier exceso de liquidez de corto plazo. En el caso dominicano, se utiliza constantemente como otro mecanismo de inversión de los intermediarios financieros porque existe un exceso de liquidez estructural, que se generó a raíz del rescate de depositantes en la crisis financiera del 2003. Las medidas recién adoptadas se añaden a otras que anunció el BCRD en base a la resolución de la Junta Monetaria del 25 de abril del corriente, que ordena la liberación de RD$20,000 millones de reservas o encaje legal, entre otras medidas.
Antes de nuestro análisis de la política monetaria en la República Dominicana, es importante poner en contexto los efectos del manejo de la política monetaria que se hace en, prácticamente, todo el mundo. El aspecto monetario a nivel global se desenvuelve bajo regímenes de dinero fiduciario (sin respaldo) emitido por entidades públicas con el monopolio legal de emisión de dinero y crédito; es decir, bancos centrales. En este análisis es importante responder si nuevo dinero en la economía genera nuevas riquezas, crecimiento económico sostenido o mayores ingresos permanentes.
Origen de ciclos económicos: manipulación del dinero y el crédito
Los ciclos económicos son episodios que se verifican cuando todos los sectores en un momento determinado experimentan un período de auge para luego sufrir una crisis o contracción en sus actividades. Es posible que la economía de mercado genere auge y recesión en mercados o sectores específicos por cambios en la preferencia de consumidores, competencia de nuevos productos sustitutos y/o introducción de nuevas tecnologías. Pero, los únicos factores que son transversales en todas las transacciones en una economía son el dinero y el crédito. De esta forma, son los únicos factores que pueden afectar a toda la economía en un momento determinado.
Cuando los bancos centrales tratan de estimular el crecimiento económico a través de una reducción de tipos de interés y la consecuente provisión de nueva liquidez financiera, envían señales distorsionadas al mercado. En la medida que el nuevo dinero pasa a la economía real a través del mercado del crédito, típicamente la liquidez se dirige a sectores específicos en forma de mayor demanda de bienes de consumo final y, principalmente, factores de la producción. De esta forma, se crea un auge inicial en esos sectores y luego en la economía en general, en la medida que el dinero va perneando en los demás sectores.
La mayor demanda de factores de la producción por sectores que están recibiendo nueva liquidez implica mayor demanda de factores de producción; esto se traduce a mayores ingresos para ciertos trabajadores, dueños de bienes de capital y del factor tierra. Este es el período del auge o “boom” del ciclo económico. De mantenerse la política monetaria expansiva se puede llegar a una fase especulativa de activos físicos y/o financieros, hacia donde se dirige el nuevo dinero y crédito generados por los bancos centrales. Todos los participantes en la economía asumen riesgos adicionales que muchas veces son difícil de calcular y/o mitigar, incluyendo los riesgos que asume el sistema financiero. Además, la inflación de precios es un resultado de esa inflación o expansión monetaria.
Si las autoridades monetarias quieren mantener la estabilidad de precios y/o contrarrestar procesos especulativos, en algún momento tienen que revertir la política monetaria expansiva. Los bancos centrales lo hacen restringiendo el crédito, recogiendo liquidez financiera de la economía real e intermediarios financieros y enviando señales de incrementos de los tipos de interés. Cuando eso sucede, las malas inversiones realizadas durante el período de auge generado por la política monetaria expansiva, salen a relucir. De esta forma, se inicia una corrección en la economía bajo un proceso de liquidación de activos y reducción de la demanda de factores de producción que implican menores ingresos para trabajadores y dueños de bienes de capital y factor tierra. Se inicia un período de contracción económica y reducción de ingresos de distintos agentes económicos.
Generalmente, los más afectados están en sectores donde se dirigió la mayor parte del dinero y el crédito nuevo originado por la política monetaria expansiva. Como consecuencia del proceso contractivo que implica menores ingresos para los distintos agentes económicos, los sistemas financieros pueden verse afectados en la medida que la capacidad de pago de deudores disminuye y se incrementa la morosidad.
La crisis financiera internacional que se convirtió en crisis económica mundial se originó, principalmente, por políticas monetarias expansivas coordinadas de bancos centrales que emiten monedas de reserva a principios del milenio. Para contrarrestar presiones inflacionarias y procesos altamente especulativos se revirtió esa política, restringiendo la liquidez y forzando las tasas de interés hacia arriba a partir del 2005. Luego de ver las consecuencias de corregir los excesos monetarios iniciales, los principales bancos centrales han aplicado políticas monetarias ultra-expansivas, lo que representa la semilla de la próxima crisis.
Le llamamos manipulación del dinero y el crédito a esa política monetaria que entiende que puede manejar la economía en base a expansión/contracción de los agregados monetarios y la reducción/incremento de los tipos de interés que efectúan prácticamente todos los bancos centrales del mundo. Esta práctica es el origen de los llamados ciclos económicos. Mientras cada ciclo económico es diferente, el origen de los mismos sigue siendo la manipulación del dinero y el crédito en la economía.
¿Nuevo dinero crea riqueza?
Del análisis anterior se desprende que los ciclos económicos implican destrucción de riquezas y no creación de riquezas. Como vimos, la fase de auge económico bajo políticas monetarias expansivas puede servir de génesis de una crisis futura. Mientras se expande el dinero y el crédito, los recursos escasos y factores de la producción siguen siendo los mismos. Lo que sucede es que nuevos agentes económicos que ven viable sus proyectos bajo tipos de interés artificialmente bajos están compitiendo para atraer esos recursos y factores a sus procesos productivos. Con dinero fácil y crédito barato están dispuestos a pagar mayor precio a los dueños de factores de producción para atraerlos de otros sectores; esto sucede en el período de auge que se limita al corto plazo.
Pero, nuevo dinero en la economía no genera nuevas riquezas en la medida que los recursos y factores de producción no se alteran; de nuevo, siguen siendo los mismos. El dinero es simplemente un medio que sirve para intercambiar bienes y servicios en el mercado; es decir, es un medio de intercambio. Cuando el agricultor vende su producción por dinero implica que puede comprar camisas y pantalones, por ejemplo, confeccionados por el sastre de la esquina. De igual forma, el sastre compra vegetales con el dinero que recibió por ofrecer sus servicios profesionales. En última instancia, los participantes del mercado no pagan por los bienes que adquieren con dinero de la nada, sino con bienes y servicios que antes produjeron y vendieron. De nuevo, el dinero es sólo un medio de intercambio en el mercado.
La riqueza se crea a partir de la inversión que generan nuevos o expandidos procesos productivos. Sin embargo, la inversión requiere de ahorro previo para poder realizarse. A su vez, el ahorro proviene de posposición del consumo presente por parte de agentes económicos y de ganancias empresariales. El ahorro implica que se generan fondos para la inversión y fondos prestables que demandan emprendedores para financiar inversiones que aumentan la producción, el empleo, la productividad y los niveles de ingresos en la economía. Emisión de dinero sin respaldo a través del mercado del crédito sólo distorsiona las señales e información que transmiten los precios en la economía, incluyendo los tipos de interés. Por esta razón, durante una política monetaria expansiva se desarrollan proyectos en sectores específicos que sólo son viables por tipos de interés artificialmente bajos, los que no son sostenible en el tiempo.
En una próxima entrega seguimos con esta serie de tres partes analizando la política monetaria en la República Dominicana.
[1] El BCRD introdujo nuevos mecanismos para manejar la liquidez del sistema financiero de corto plazo con instrumentos de deuda de un día y tipos de interés de 2 puntos porcentuales menor a la tasa de la Ventanilla de Depósito de Corto Plazo o TPM.
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