CREES

Autor: Ernesto Selman

Fecha: 13 de febrero del 2020

La economía dominicana es una economía pequeña y abierta que está muy expuesta a los sucesos del entorno internacional. En este sentido, depende de los mercados internacionales para importar bienes de capital y materias primas para la producción, por un lado, y de bienes de consumo para satisfacer las necesidades de los ciudadanos. Además, depende de los mercados de capitales para acceder al ahorro externo para la inversión y la producción, y la colocación de deuda por parte del gobierno. Por otro lado, las políticas públicas tienen una incidencia directa en el desenvolvimiento económico a lo interno, afectando el clima de negocios para la inversión, la producción, la generación de empleos, divisas y riquezas internamente. En este trabajo analizamos los aspectos más relevantes que afectan el desenvolvimiento económico dominicano en la actualidad.

 

 

Entorno internacional

 

            Política monetaria en EEUU

Casi diez años luego de la crisis financiera internacional, las autoridades monetarias estadounidenses buscaban “normalizar” la política monetaria restringiendo la liquidez financiera e incrementando los tipos de interés.  Sin embargo, en 2019 la Reserva Federal (Fed) volvió a aplicar una política monetaria expansiva por supuestos nubarrones que se vislumbraban para la economía. En este sentido, la Fed incrementó la liquidez en los intermediarios financieros y redujo los tipos de interés durante todo el año pasado. En el corto plazo, ese cambio ha sido positivo para las economías emergentes debido a que han podido acceder a los mercados de capitales internacionales a un costo menor, dado que se presenta un exceso de liquidez. En ese ambiente, la República Dominicana ha podido colocar deuda pública fácilmente en los mercados internacionales y no parece que esto cambiará en los próximos 12 meses.

 

            Precios del petróleo

Los precios del petróleo, por otro lado, han no han sufrido mayores cambios y no se vislumbra que puedan representar una amenaza a la economía dominicana en los próximos 12-24 meses. Con las nuevas tecnologías de esquisto y la explotación horizontal, entre otras, EEUU se ha convertido en el mayor productor de petróleo a nivel global. En la actualidad, EEUU produce unos 13 millones de barriles de petróleo diario y su dependencia del petróleo del Medio Oriente y Venezuela, entre otros, se ha reducido significativamente. Con esta nueva realidad en el mercado mundial, el oligopolio que representan la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y Rusia han perdido capacidad de manipular el mercado de petróleo. Con las amenazas que muchos advierten sobre el Coronavirus, los precios de futuro del petróleo han disminuido y esto ha sido positivo para la República Dominicana.

 

 

 

            Dinamismo economía EEUU

La actividad económica estadounidense sigue mostrando dinamismo, presentando crecimiento por encima del 2% cada trimestre, con niveles de desempleo históricamente bajos. Esto es positivo para la República Dominicana porque permite suplir bienes y servicios a su principal socio comercial que está en crecimiento. Las exportaciones dominicanas se incrementaron en 6.8% en 2019, de acuerdo con la Dirección General de Aduanas (DGA). Más aún, el dinamismo de la economía estadounidense y la consecuente generación de mayores ingresos han promovido el envío de mayores remesas a la República Dominicana. En efecto, las remesas pasaron de unos US$4,960.8 millones en 2015 a US$7,087.0 millones en 2019, según el Banco Central de la República Dominicana (BCRD). Sin embargo, no todo ha sido color de rosas y el turismo se vio afectado en 2019.

 

 

            Turismo

En 2019 llegaron 260,942 turistas extranjeros por vía aérea menos que el año anterior, según el BCRD, y esto implicó menores ingresos de divisas para la economía dominicana por unos US$300 millones, según estimaciones de CREES. Cuando tomamos en cuenta la actividad económica indirecta que genera el turismo a lo interno de la economía dominicana, esta reducción de turistas extranjeros habría tenido un impacto negativo de unos US$750 millones en 2019, según estimaciones de CREES. Sin embargo, la llegada de dominicanos no-residentes se incrementó en 138,090 pasajeros lo que pudo haber amortiguado el impacto negativo en unos US$200-250 millones, de nuevo, según nuestras propias estimaciones. En términos netos, la actividad económica se pudo ver visto impactada en unos US$500-550 millones cuando tomamos ambos factores en cuenta.

Como sabemos, los turistas norteamericanos fueron los que cancelaron sus viajes a la República Dominicana por la campaña mediática que hubo en EEUU a raíz de muerte de turistas en la zona este del país. En adición a la potencial disminución de turistas norteamericanos en 2020, las amenazas del Coronavirus afectan a la industria turística mundial y este es un riesgo que corren todas las economías que tienen una alta dependencia del turismo.

 

 

 

Entorno de la economía local

 

Política fiscal

La política fiscal se mantiene como el principal factor de riesgo de la economía dominicana. El gobierno dominicano sigue ejecutando déficits fiscales por encima de lo presupuestado e incrementando la deuda en términos netos por encima de lo programado. En efecto, mientras el presupuesto del Estado planteaba un déficit de unos RD$75,500 millones para 2019, éste habría terminado en unos RD$114,400 millones, según estimaciones de CREES a partir de los datos suministrados por las autoridades fiscales,. Esto implicó un déficit adicional de unos RD$39,900 millones que se añadieron al endeudamiento neto del gobierno dominicano. Por encima de esto, en el presupuesto complementario que se aprobó a final de 2019 se reconoció nueva deuda pública por los atrasos en la compra de energía de las EDEs y otros compromisos que tenía la CDEEE. En este sentido, el gobierno dominicano incrementó la deuda pública en términos netos por US$1,752 millones en 2019 por esos conceptos. Cuando se adiciona el mayor déficit fiscal y la nueva deuda que requirió el sector eléctrico, el endeudamiento neto se incrementó en unos US$2,525 millones para el Sector Público No Financiero.

 

 

Los pagos de interés de la deuda pública siguen incrementándose por el crecimiento de la deuda pública. Para 2020, casi el 25% de los ingresos tributarios tendrán que destinarse al pago de intereses, ocupando el segundo puesto luego del gasto en educación. La República Dominicana ocupa el tercer lugar en América Latina con respecto al pago de intereses como proporción de los ingresos tributarios, según la CEPAL. Los primeros lugares los ocupan países con crisis fiscales: Costa Rica y Argentina. Esto no asume los pagos de interés que provoca el déficit cuasi-fiscal del BCRD. El tema fiscal seguirá representando el mayor reto para la economía dominicana como consecuencias de los procesos electorales. La evidente debilidad institucional ha permitido un gasto público discrecional sin límites. Peor aún, no existe un régimen de consecuencias que pueda frenar las ambiciones de un partido en el gobierno con débiles candidatos a los puestos electivos.  Las finanzas públicas se podrían deteriorar aún mas si es necesaria una segunda ronda de votaciones en junio. En ese escenario, una nueva administración enfrentará unas finanzas públicas muy deterioradas.

 

 

 

Política monetaria y financiera

Los déficits fiscales permanentes y una política fiscal expansiva constante han inducido al BCRD a ser el ente de moderación en la política económica, aplicando políticas restrictivas en diferentes momentos. Sin embargo, la política monetaria se enfoca en los niveles del tipo de cambio nominal y por eso la naturaleza de corto plazo de esta; en la República Dominicana se pueden presentar hasta tres ciclos crediticios en un año. Mientras el BCRD ha servido de ente moderador para mantener la estabilidad macroeconómica, esto lo ha hecho a un costo elevado debido a que debe intervenir permanente en el mercado para mantener la estabilidad cambiaria, utilizando las reservas internacionales para estos fines. Las reservas internacionales se nutren del endeudamiento externo e interno y no por ahorros del gobierno o una mayor generación de divisas, en base a la producción y las exportaciones.

 

Para amortiguar los efectos de las políticas de estabilidad cambiaria y macro sobre la actividad económica, las autoridades monetarias han liberalizado recursos del encaje legal para estimular el mercado del crédito en 2013, 2017 y 2019. Con las distintas liberalizaciones del encaje legal se han fijado tasas de interés artificialmente bajas para otorgar la nueva liquidez que se pone a disposición. En 2013 se muestra un incremento del crédito por encima del promedio histórico, lo que no sucedió en 2017 ni en 2019. En los dos últimos casos los agentes económicos no mostraron apetito o no requirieron mayores créditos, incluso a tasas mas bajas. Aunque se reglamenta la dirección del nuevo crédito a sectores específicos de la economía, las autoridades monetarias terminan flexibilizando esas reglas para que los nuevos préstamos se puedan usar en cualquier actividad y/o sector de la economía.

 

 

La razón por la cual se flexibilizaron las reglas es que los agentes económicos no demandaron el nuevo crédito para la inversión y la producción, por lo que buena parte se traduce a crédito para el consumo. Otra parte de las dos últimas liberalizaciones del encaje legal se han traducido en exceso de liquidez en los intermediarios financieros. Tanto en 2017 como en 2019, el exceso de liquidez ha provocado cierta presión sobre el tipo de cambio y provoca mayores intervenciones del BCRD en el mercado cambiario, creando un tipo de círculo vicioso. Al final, no es posible eliminar la presión sobre el tipo de cambio, aún interviniendo permanentemente en el mercado cambiario, si se pone a disposición nueva liquidez en el mercado del crédito con tipos de interés relativamente bajos.

En todo caso, la debilidad en las finanzas públicas es la causa principal y la razón por lo cual el BCRD debe asumir el rol de moderación o ente de ajuste en la economía dominicana. Unas finanzas públicas saneadas y que fortalezca la posición patrimonial del BCRD sería suficiente para mantener la estabilidad cambiaria y macroeconómica sin la necesidad de la intervención activa de las autoridades monetarias. Las medidas que ha asumido el BCRD luego de la crisis financiera local ha sido reactiva para cumplir con el rol de mantener los precios estables, dada la política fiscal deficitaria que han presentado los distintos gobiernos. Esto ha sido un reto mayor para las autoridades monetarias y el costo ha sido mas elevado durante los últimos ocho años, debido a que el gobierno no ha transferido los recursos suficientes que corresponden a la capitalización del BCRD.

Competitividad

El concepto de competitividad se refiere a la capacidad de competir, en el plano internacional, de las empresas radicadas en un territorio específico, ya sea para exportar mas o para competir con las importaciones. La República Dominicana presenta distintos indicadores que muestran que los costos internos que las empresas deben asumir son mas elevados que otras economías. Comparado con América Central, existen algunos elementos que implican mayores costos de hacer negocios en el territorio nacional: mayor costo de la energía eléctrica para las industrias y comercios, mayores costos no-salariales al emplear, mayor costo de transporte de carga y precios de combustibles mas elevados, entre otros.

Los elementos que implican menor capacidad de competir de las empresas radicadas en el país tienen que ver con políticas públicas mal orientadas o que se asumen por conveniencias particulares. Esto es de vital importancia porque la República Dominicana se rige por tratados de libre comercio con EEUU y Europa. Los períodos de desgravación arancelaria iniciaron desde la firma de los tratados y no se han adoptado políticas públicas para crear mayor capacidad de competir. En el futuro próximo habrá desgravación arancelaria para productos sensibles para el la economía dominicana y por esto la importancia de políticas públicas que puedan permitir a los productores locales adaptarse a la nueva realidad.

Mientras las exportaciones que reporta DGA presenta un incremento de 6.8% en cuanto al monto en dólares, las exportaciones de minerales (principalmente oro) fue el factor principal que incidió sobre el incremento de las exportaciones. También, las exportaciones de zonas francas aportaron, en menor medida, a ese crecimiento. Sin embargo, las empresas exportadoras de minerales y las empresas de zonas francas no se ven afectadas por las políticas públicas internas que rigen para el resto de la economía, dado que en ambos casos se desenvuelven bajo esquemas diferenciados o preferenciales. Las que se registran como exportaciones nacionales sí están siendo afectadas por las políticas públicas internas que implican mayores costos para producir y esto sale a relucir en distintos índices internacionales.

Conclusiones

La política monetaria expansiva de la Reserva Federal (EEUU) mantiene altos niveles de liquidez a nivel mundial y bajas tasas de interés, lo que beneficia en el corto plazo a las economías emergentes. Aún con el exceso de liquidez, la República Dominicana se endeuda a un precio elevado cuando se compara con otras economías en América Latina, medido por el EMBI. Por otro lado, los precios del petróleo no representan un riesgo para la economía dominicana, dada la producción en EEUU (13.0 millones de barriles diarios) y las nuevas tecnologías que han deteriorado el poder de la OPEP para manipular los precios. Es posible que el turismo siga viéndose afectado por menores llegadas de turistas norteamericanos, menores tarifas por habitación hotelera y el Coronavirus que afecta el turismo mundial.

A nivel interno, el gobierno dominicano sigue ejecutando déficits fiscales por encima de lo presupuestado e incrementando la deuda en términos netos por encima de lo programado. Esto implica que los pagos de intereses de la deuda pública siguen incrementándose, llegando a casi 25% de los ingresos tributarios, ocupando el tercer lugar en América Latina en este renglón.

Por otro lado, la liberalización de encaje legal en 2017 y 2019 no se tradujeron en mayor incremento del crédito del promedio histórico y crearon excesos de liquidez en los intermediarios financieros. Parte del exceso de liquidez que no se colocó en el mercado del crédito ha presionado el tipo de cambio, provocando intervenciones permanentes del BCRD en el mercado cambiario.

En todo caso, el tema fiscal es el factor que está introduciendo las mayores distorsiones a las políticas públicas y seguirá representando el mayor reto para la economía dominicana. Los procesos electorales que se avecinan implican mayores riesgos y una nueva administración enfrentará importantes desafíos en su manejo financiero. Dada la realidad de unas finanzas públicas débiles y un ambiente de negocios de altos costos, se requiere un conjunto de reformas estructurales en diferentes ámbitos de la economía dominicana para mitigar ciertos riesgos, reducir las barreras a la inversión y reducir los costos internos. Esperamos que esto sea un compromiso de todos.

 

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