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Durante los últimos seis años las Empresas de Distribución Eléctrica (EDES) solo han facturado, en promedio, el 66.7% de la energía que compran a las empresas generadoras. Es decir, que las EDES perdieron el 33.3% de la energía comprada, lo que se tradujo en unos US$501.3 millones en energía perdidos sólo en 2015. Este monto perdido es el principal componente de las transferencias que todos los años tiene que hacer en Gobierno Central a las EDES para cubrir sus pérdidas operativas. Las causas de las pérdidas de las EDES son diversas, pudiendo resumirse en técnicas y no técnicas. Las pérdidas técnicas hacen referencia a la energía que se pierde en el proceso de transformación, medición y transporte de la electricidad a través del uso de materiales y equipos. Sin embargo, las pérdidas no técnicas son las principales y tienen su origen en ineficiencias de carácter administrativo y comercial, y en el hurto y el fraude en el consumo. Es decir, en la etapa de la distribución de la energía eléctrica es donde se produce la mayor parte de las pérdidas y, por tanto, es donde se origina el subsidio al sector eléctrico.
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