CREES

[[{“type”:”media”,”view_mode”:”media_original”,”fid”:”4432″,”attributes”:{“alt”:””,”class”:”media-image”,”style”:”height: 450px; width: 657px;”}}]]

Como se puede observar, los ingresos reales del gobierno han crecido en un 758.7% con respecto al 1990, mientras que los gastos reales han crecido en 980.7% respecto al mismo año, evidenciando la amplia brecha entre el crecimiento de los gastos y de los ingresos. Al tomar en cuenta el crecimiento promedio anual de ambas variables durante estos años, se debe recalcar que verdaderamente los ingresos han incrementado de manera significativa, pero los gastos han crecido en mayor proporción que los mismos, en un 9.8% y 10.9%, respectivamente.

El incremento del gasto por encima del de los ingresos es el factor principal de la generación del déficit presupuestario del gobierno central, ya considerados como estructurales por su frecuencia. La consecuencia inmediata de los déficits fiscales es la generación de una nueva deuda con altos requerimientos que podrían poner en riesgo la credibilidad de las políticas públicas, que pudiesen generar mayor incertidumbre sobre el futuro. 

Vistas Totales 290 , Vistas Hoy 1 

Compartir en Redes Sociales