[[{“type”:”media”,”view_mode”:”media_original”,”fid”:”4836″,”attributes”:{“alt”:””,”class”:”media-image”,”style”:”height: 487px; width: 657px;”}}]]
El balance presupuestario del sector público consolidado de la República Dominicana para enero-septiembre del 2016 aumentó en un 7.1% respecto a enero-septiembre del 2015. Este balance comprende tanto al Banco Central de la República Dominicana (BCRD), como al Sector Público No Financiero (SPNF), y este último abarca al Gobierno Central y a las corporaciones no financieras del Estado dominicano. Estos déficits se deben a que la diferencia entre ingresos totales y gastos totales es negativa, indicando que hay más gastos que ingresos. Para enfrentar esto, los gobiernos recurren a la emisión de deuda, sea externa o interna. Al incrementarse la deuda pública, como ha pasado en República Dominicana, también se incrementa el gasto en pago de intereses y la amortización de dicha deuda. Tarde o temprano, los gastos en intereses y amortización terminan siendo pagados por los ciudadanos del país, vía los impuestos que le son cobrados, debido a que estos representan la principal fuente de ingreso del gobierno. En el caso particular del déficit cuasi fiscal, en última instancia debe ser cubierto por el gobierno. Es por esto que desde CREES promovemos a que el país opte por una Reforma Fiscal Integral que comprenda una Ley de Responsabilidad y Transparencia Fiscal y una Reforma Integral al Código Tributario, con la finalidad de garantizar la sostenibilidad fiscal a largo plazo, incrementar las recaudaciones fiscales y facilitar que el país mantenga un desarrollo económico sostenible.
Vistas Totales 283 , Vistas Hoy 1
