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Desde el año 2000 al primer semestre del 2019, la deuda pública consolidada de República Dominicana ha crecido en 968.2% al pasar de 4,447.9 a 47,513.2 respectivamente. Lo que quiere decir que se multiplicó casi por diez. La deuda del BCRD representa el 27.1% del total, mientras que la deuda del sector público no financiero (SPNF), el restante 72.9%. La tendencia que lleva la deuda no es saludable, debido a que mayor deuda pública se traduce en mayor pago de intereses y nuevos recursos financieros para amortizar la deuda. Esto implica mayores impuestos a los ciudadanos e, incluso, más endeudamiento cuando no son cubiertos con ingresos tributarios.
El ritmo de endeudamiento del Estado dominicano debe ser reducido de forma sostenible. La única forma de lograr este objetivo de política pública es reduciendo el ritmo de crecimiento del gasto público, la fuente de los déficits fiscales.
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