
Nearshoring: oportunidad de negocios a desarrollar en República Dominicana
Autor: Rolando Martínez Agüero
Fecha: 29 de septiembre del 2022
Actualmente, ya sea por situaciones de fuerza mayor como la pandemia, retos económicos, desafíos políticos o consideraciones ambientales, las circunstancias sobre cómo funcionan las cosas en términos de producción, inversión y comercio están cambiando. Tanto empresas como inversionistas están explorando nuevas formas de desarrollar sus proyectos adaptándose a la coyuntura actual. Es así como ha tomado popularidad el concepto de offshoring o deslocalización, que es el proceso mediante el cual una empresa reubica parte de su proceso de producción subcontratándolo en otra zona geográfica.
Cuando la reubicación se da hacia países cercanos se le denomina nearshoring. Según estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el nearshoring podría agregar US$78.000 millones en nuevas exportaciones de bienes y servicios para América Latina y Caribe. En particular, para República Dominicana se estima una oportunidad potencial de incremento de exportaciones de US$1,580.7 millones[1].
Estados Unidos es la principal economía del mundo que practica la deslocalización. Al mismo tiempo, es una economía de la cual estamos a horas de distancia por vía aérea y a una distancia corta en términos de tiempo por vía marítima. La oportunidad de negocio que nos brinda la proximidad a Estados Unidos, y el offshoring en general, para República Dominicana presenta la necesidad de señalar algunos elementos relacionados con el marco institucional y los costos de hacer negocios que restan competitividad al país en comparación con las economías similares de la región -las de los países de América Central.
1. Calidad institucional
En elemento esencial a la hora de hacer una comparación entre países en términos de competitividad es la calidad de sus instituciones. Un marco institucional sano provee orden y seguridad y crea un ambiente favorable para hacer negocios. En comparación con Costa Rica, por ejemplo, un país de Centroamérica que se mantiene consistente en materia de calidad institucional, República Dominicana se encuentra con una gran desventaja. Costa Rica se encuentra 44 posiciones por encima de República Dominicana y es el país con mejores instituciones de la región.

Por un lado, uno de los elementos más importantes en una sociedad -y que tiene un gran peso en su institucionalidad- es el Estado de Derecho. Si se utilizan el Índice de Imperio de la Ley 2021 y el Índice de Percepción de la Corrupción 2021 como herramientas diagnósticas para comparar el Estado de Derecho en República Dominicana y Centroamérica se puede observar que en términos de justicia, seguridad, responsabilidad e igualdad ante la ley República Dominicana se encuentra en una tercera posición; superada por Costa Rica, que le lleva una gran ventaja a los demás países, y por Panamá.
Un buen Estado de Derecho es necesario para cooperar de manera libre, ordenada y voluntaria. “Puesto en perspectiva de la actividad económica, las leyes justas, accesibles y eficientes fortalecen el ambiente de emprendimiento”[2].


Por otro lado, los fundamentos en los que se basa una economía de mercado, como la libertad económica, son fundamentales para incentivar las iniciativas emprendedoras y la atracción de un mayor flujo de inversiones. Como se puede observar a continuación, en los resultados del Índice de Libertad Económica 2022 República Dominicana se muestra económicamente más reprimido que la mitad de sus competidores en Centroamérica.

2. Mercado de combustibles y transporte
Además de las reglas del juego por las cuales desenvuelven los negocios, también son relevantes los costos en los que estos deben incurrir. Un elemento importante que afecta la estructura de costos de una empresa -y una economía en general- son los precios de los combustibles. La República Dominicana históricamente ha tenido precios de las gasolinas y del gasoil elevados en comparación con el promedio de los países de Centroamérica. Los precios del país superan el promedio de Centroamérica en 21.8% la gasolina premium, 18.3% la gasolina regular y 5.8% el gasoil optimo.
Los altos precios de los combustibles en la República Dominicana en comparación con los de los países de América Central son el resultado de los elevados impuestos cobrados y los márgenes de ganancia fijados por ley. En particular, el país aplica los impuestos más altos a los combustibles; superando el promedio en un 93.4% los de la gasolina premium, 84.6% los de la gasolina regular y 92.7% los del gasoil optimo.
En el periodo mostrado, los impuestos a los combustibles en República Dominicana representaron un 33.5% del precio de la gasolina premium, un 32.6% del precio de la gasolina regular y un 25.2% del gasoil optimo.

Otro elemento importante dentro de la estructura de costos es el costo de transporte. Cuando el costo de transporte es alto, las empresas locales se ven en desventaja porque deben vender sus productos a un precio más alto para cubrir sus costes. República Dominicana, a pesar de tener una mejor calidad de carreteras y mayor conectividad vial que los países de América Central, según los resultados del informe de Doing business 2020 es el segundo país con el costo de transporte de carga más alto en comparación con los países de Centroamérica, superando el promedio en un 46%.

3. Mercado Laboral
Otros costos que además de incidir en la competitividad de las empresas, limitan el mercado laboral y la posibilidad de que los trabajadores obtengan mejores salarios son los costos salariales no laborales. De acuerdo con la legislación laboral vigente en República Dominicana, el empleador tiene la obligación cumplir con un costo por empleado correspondiente a: 1) los beneficios a la seguridad social; 2) el pago que realiza el empleador al Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP); 3) el salario de Navidad (regalía pascual); 4) las vacaciones; 5) el preaviso; 6) la cesantía; y 7) una participación sobre los beneficios de la empresa (bonificación)[3].
A continuación se muestra el indicador impuesto al trabajo y contribuciones del Informe Doing Business 2020 del Banco Mundial. Este indicador representa el monto de los impuestos y las contribuciones obligatorias sobre el trabajo que pagan las empresas, expresado como un porcentaje de las ganancias comerciales. Según los datos, un 18.6% de las ganancias de las empresas dominicanas es destinando a cubrir el costo relacionado con tener empleados.
En comparación con los países de altos ingresos -los de la OCDE- el costo laboral en República Dominicana es 4.0 puntos porcentuales menor. Es decir, en promedio los impuestos al trabajo y contribuciones obligatorias representan el 22.6% de las ganancias, en países con una productividad muy superior de los trabajadores. En particular, Chile, país miembro de la OCDE, tiene un porcentaje que apenas representa un 5.1%. Lo anterior pone evidencia que el costo de contratar un empleado en el República Dominicana es muy alto, si se compara con los niveles de productividad de la mano de obra local.
Cabe señalar que este indicador de impuesto al trabajo y contribuciones no toma en cuenta el costo por regalía pascual, vacaciones, preaviso, cesantía y bonificación. Es decir que el porcentaje de las ganancias de las empresas que se destina a cubir costos laborales no salariales en el país es mayor.

4. Aspecto tributario
La tasa de impuesto a las empresas es otro elemento que afecta la productividad del país y la inversión. Si bien la tasa de República Dominicana de 27.0% está ligeramente por debajo del promedio de la región (27.5%), esta es alta. En comparación con la tasa de los países de alto nivel de desarrollo económico y social, lo de países miembro de la OCDE, la tasa de Impuesto sobre la Renta a las empresas en República Dominicana es 5.8 puntos porcentuales más alta.

Lo anterior se agrava debido la complejidad para realizar el pago de impuestos. Cumplir con las regulaciones tributarias disminuye los recursos que pueden utilizar las empresas para producir o adquirir bienes y servicios, así como para la contratación de nuevos empleados. De acuerdo con los datos del Informe Doing Business 2020 del Banco Mundial, República Dominicana es el segundo país, en comparación con Centroamérica, con el mayor tiempo necesario para hacer el pago de impuestos. Las empresas dominicanas necesitan dedicar 317 horas por año o 13.2 días para hacer el pago de impuestos. Esto significa 87 horas más que el promedio de América Central.
Cabe resaltar que aun el promedio para Centroamérica es alto; por ejemplo, en los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el tiempo dedicado para pagar impuestos es de apenas 159 horas al año.

Estados Unidos como socio estratégico de República Dominicana
Si bien es cierto que crear las condiciones para que se lleven a cabo negocios a partir del nearshoring podría atraer inversiones desde cualquier país, es importante destacar la posición que tiene Estados Unidos como principal socio comercial. “Estados Unidos representó en 2016-19 el 32% de la inversión de capital y el 48% de los empleos creados a través de actividades de deslocalización en la República Dominicana.” [4]
República Dominicana es uno de los veinte países que tiene un tratado de libre comercio con Estados Unidos. En términos de cercanía, la República Dominicana se encuentra a unos 3,216 kilómetros (1,999 Millas / 1,736 Millas náuticas) de distancia de los Estados Unidos; esto representa no más de 3 o 4 horas de vuelo. La ventaja competitiva que representa esta proximidad a la principal economía del mundo presenta la oportunidad de preparar el país para que se convierta un centro logístico importante en la región.
Consideraciones finales
Un elemento fundamental para el desarrollo y crecimiento económico de un país es su capacidad para desarrollar sus ventajas competitivas y participar en los mercados internacionales de manera exitosa. Sacarle provecho a una modalidad de negocios como el nearshoring y ubicar a República Dominicana como un centro logístico y de producción en la cadena de suministro global sería una forma de desarrollar estas ventajas.
Sin embargo, para poder sacarle provecho a esta modalidad de negocio es importante realizar las reformas necesarias para corregir las deficiencias a nivel institucional y los altos costos. Realizar estos cambios no solo atraerían una mayor inversión internacional, sino que también incentivarían la inversión e innovación a nivel local; lo que, a su vez, sería una forma de generar beneficio para muchos en la manera en que se crean más y mejores empleos y aumentan los ingresos de los ciudadanos.
[1] Nearshoring agregaría US$78.000 millones en exportaciones de América Latina y Caribe | IADB. (s. f.). Recuperado 28 de septiembre de 2022, de https://www.iadb.org/es/noticias/nearshoring-agregaria-us78000-millones-en-exportaciones-de-america-latina-y-caribe
[2] Ver: Martínez Agüero, R. (2020, 9 junio). Índice de Imperio de la Ley 2020: el diagnostico de República Dominicana. CREES. Recuperado 26 de septiembre de 2022, de https://crees.org.do/?p=13895.
[3] Ver más sobre los costos salariales no laborales en: Collado Di Franco, M. (2018, 11 abril). Los costos salariales no laborales continúan incidiendo sobre la informalidad. CREES. Recuperado 26 de septiembre de 2022, de https://crees.org.do/?p=20748
[4] Production Transformation Policy Review of the Dominican Republic: Preserving Growth, Achieving Resilience: 4. Transforming industries: Focus on nearshoring in the Dominican Republic. (2020, 29 julio). OCDE. Recuperado 26 de septiembre de 2022, de https://www.oecd-ilibrary.org/sites/5a95b3b1-en/index.html?itemId=/content/component/5a95b3b1-en.
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